Seguridad

Botón antipánico: en un año se duplicaron los pedidos de auxilio

Incluye a las aplicaciones gratuitas del Estado y a las que instalan empresas privadas en los celulares. Alertan a la policía y a familiares ante una emergencia. En San Juan su uso se ha extendido según datos de una consultora nacional. Por Natalia Caballero
domingo, 02 de agosto de 2015 · 17:05
Si de herramientas para la seguridad hablamos, ni las tradicionales alarmas, ni los monitoreos con cámaras de video han logrado seducir a los sanjuaninos tanto como el botón antipánico, una especie de dispositivo que se instala en los celulares y que permite alertar a la policía y a los familiares ante una emergencia o una situación sospechosa. Según un informe realizado por la empresa ADT respecto del año pasado se duplicó el uso de botones antipánico en la provincia (incluyendo a la aplicación gratuita "Alerta San Juan” como a los dispositivos que ofrecen las empresas privadas). 

A nivel país la utilización de los botones antipánico ha trepado a un 74% en comparación con el año pasado. En San Juan, el crecimiento presentó un importante aumento duplicando su consumo respecto a 2014. 

 "La nueva tendencia de soluciones de seguridad es que venga con el celular”, dice el informe realizado por la consultora. 

Los botones antipánicos que ofrecen las empresas privadas como ADT y Asitel funcionan de la siguiente manera: la persona descarga una aplicación a su celular, previo contratar el servicio con una empresa de seguridad, que le dará un código de registro. Para accionarlo ante una emergencia, el usuario debe mantener presionada durante cinco segundos la tecla de bloqueo del celular para enviar una alerta a la central de monitoreo comunicando de la emergencia. En el caso de ADT, los clientes al momento de contratar el servicio consignan cinco domicilios preestablecidos (esto puede ser: la casa, el trabajo, el hogar de un familiar) y personas para contactar ante una emergencia. Cuando la central de monitoreo recibe el alerta actúa de dos modos, según sea el caso: si la persona está en uno de esos domicilios la compañía asume que está en situación de riesgo (sufriendo un robo o una entradera, por ejemplo) y avisa a la policía. Si la persona no está en ninguna de esos domicilios, responde como un servicio de asistencia: se llama a la persona y si no responde se avisa a los familiares o allegados registrados proporcionándole la ubicación desde donde se accionó el botón. 

Esta aplicación no es para nada cara: cuesta su descarga alrededor de $129 y mantenerla de $30 a $50 mensuales, dependiendo la empresa contratada. 

Respecto de lo ofrecido por el ámbito público, "Alerta San Juan” es una aplicación que se puede descargar y que da aviso en caso de emergencias alertando a las fuerzas de seguridad.  El sistema ha sido bajado por 30.000 sanjuaninos de los cuales 5.000 activaron el botón en alguna oportunidad, 2.000 en ocasión de robo. 
En junio del año pasado se anunció el sistema gratuito que se diseñó en el marco del plan de seguridad que lleva adelante el Ministerio de Gobierno. 

Alarmas, otro tema

En San Juan según los datos de ADT los ciudadanos han comenzado a concebir a las alarmas como un producto fundamental para proteger el hogar, la familia y los bienes personales. De esta forma, un 5,6 % más de los hogares locales cuenta con un sistema de alarma instalado.

Las empresas de seguridad ofrecen a las familias numerosos productos: desde alarmas para protegerse de los ladrones hasta un rastreador de mascotas perdidas.

La alarma se presenta como una herramienta disuasiva. En una casa con alarma "el delincuente sabe que su espacio para cometer el delito se acorta porque una vez que la sirena se dispara puede llegar la policía, el vecino o el dueño de la casa", dijo el jefe de la Policía, Adolfo Jofré.  Añadió que "el ladrón sabe que no tendrá cuatro horas para robar tranquilo, podrá quedarse sólo algunos minutos y eso lo desalentará para ingresar a ese domicilio".

La tendencia muestra que los countries están colocando sus sistemas de alarma como una herramienta más de tranquilidad, pero también los departamentos, dos segmentos a los que años atrás estos sistemas le resultaban innecesarios. La relación es: 70% de las alarmas se instalan en casas y el resto, en departamentos. Los dueños o inquilinos jóvenes de departamentos, que se viven solos o en pareja.

Las empresas, las más custodiadas

Las empresas cada vez demandan más sistema de protección contra robos y siniestros. Los sistemas que más utilizan las compañías son la video-vigilancia y los sistemas de alarma. Otros métodos más tecnológicos aún siguen siendo una opción B, debido a los costos altos que implica su instalación. Según cifras de la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (Casel), la instalación de sistemas de seguridad electrónica en empresas, registra un crecimiento del 41,7% en 2015 con respecto al año pasado.

Seguridad perimetral, cercos eléctricos, concertinas, control de acceso vehicular y peatonal, circuito cerrado de TV, sensores y detectores para el monitoreo de variables como humo, temperatura, movimiento, rotura de cristales, inundación, control de presentismo y accesos cómodos e integrables a las necesidades de las áreas de Recursos Humanos componen el abanico de ofertas cuando de asegurar una empresa se trata. La elección que realizan los compradores varía de acuerdo al rubro, instalaciones, presupuesto y tamaño de la empresa. 

Cifra
129 pesos cuesta en promedio la aplicación que ofrecen las empresas privadas para descargar los teléfonos celulares. 

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