Basta con escuchar el pedido público que hace, con lágrimas en los ojos: “Por favor les pido que hagan algo, porque no puede estar afuera. Es una persona mala. Mi hermana tiene miedo y yo no sé qué puedo hacer para contenerla. No sé qué puedo hacer para ayudarlos”.
La chica, quien denunció penalmente a su padre cuando tenía 18 años y descubrió que su hermana menor estaba pasando por el mismo infierno que ella ya había pasado, contó por qué tomó esa decisión: “Yo denuncié por mis hermanos. No quería que siguiera más todo esto. No hablé antes porque un poco lo había superado. Extraño a mi hermana que ahora no está acá en mi casa, no quiere ir más a la escuela. Ella se siente más contenida con mi abuela, con mis tíos. Mi hermano también se quiere ir de la casa”.
Cristina también le habló a los jueces de la Corte que tomaron la decisión de liberar a su padre: “Les diría que por qué no está adentro. Por qué lo liberaron así, después de todas las cosas que nos hizo a nosotros. Siento miedo y bronca”.
La joven madre de dos niños dijo que no imagina qué pasaría si se encuentra con su padre: “No sé qué haría si me lo encuentro de frente a mi papá. Ahora yo no salgo afuera de la casa ni a comprar porque tengo miedo. Ponemos llave a todas las puertas. Ladra un perro y salimos; llaman y nos callamos a ver quién es”.
sábado 9 de mayo 2026




