Johana Castro tiene 22 años y una historia cargada de capítulos difíciles. Esta mujer está ahora detenida y señalada como una de las presuntas autoras del homicidio de Yutiel Alejandro Castro, su hijo de 1 año y 7 meses que falleció camino al Hospital Rawson. El bebé, según confirmó la autopsia, murió por un desgarro en el hígado, que le provocó una hemorragia interna. Además, presentaba una quebradura en la cadera, y en el brazo izquierdo, una mordedura en su muslo derecho y moretones en el rostro.
Johana vive desde hace al menos ocho meses lejos de su familia. Su padre, Manuel Antonio Castro (54), confirmó a Tiempo de San Juan que no veía a la joven desde septiembre pasado, cuando se fue supuestamente a lo de su madre, Elizabeth Pedernera, que vive en el Loteo Santa Ana, Rawson. Al parecer la joven y el bebé estuvieron algún tiempo en lo de Pedernera, pero posteriormente se fueron y terminaron usurpando una panadería abandonada en Arenales y Las Heras, Capital. No se sabe con exactitud desde cuando vivía allí, pero los vecinos del lugar confirmaron que desde hace varios meses se escuchan ruidos e indicios de que en lugar habita gente. Por su parte, los detenidos señalaron a Pedernera –la abuela materna- como otra de las personas que golpeó al bebé.
LA OTRA HIJA
Johana Castro no tuvo sólo a Yutiel, sino que ya había sido madre en el año 2008 de una nena. Manuel Antonio, su padre, contó a Tiempo de San Juan que la pequeña de seis años fue la primera hija de Johana y que fue criada por él. “Mi hija no ve a la nena desde que se fue de aquí y no volvió”, dijo. El abuelo y algunas de las hermanas de Johana son quienes cuidaron a la nena durante todo este tiempo y la enviaron a la escuela en la zona de Villa Krause. Sobre el padre de la nena, la familia de Johana dijo que nunca apareció. Así también el padre de Yutiel, según los Castro, es un riojano que nunca conoció al niño.
Un dato que hizo ruido a algunos de los investigadores es que la joven habría comentado en sede policial que había tenido otra hija de seis años, pero que ésta había fallecido por un supuesto error médico en el hospital. Johana le habría dicho a la Policía que la nena tenía un problema en el corazón que le provocó el supuesto desenlace fatal. En la Policía no confirmaron esa versión, muy por el contrario, constataron que la primera hija de Johana está a salvo con su abuelo desde hace años y que no tiene ningún tipo de enfermedad. Manuel Antonio Castro aseguró que la única hija que tuvo Johana fue la que nació cuando la chica tenía 16 años y es la que ahora vive con ellos en el barrio Franklin Rawson.
LA SEPARACIÓN
La joven, desde siempre, según cuenta su familia, fue la rebelde de los diez hermanos. El padre contó que Johana nunca aceptó los límites ni los consejos de la familia. “La rebeldía se agravó cuando me separé de mi ex mujer, Elizabeth Pedernera, hace dos años atrás”, contó lamentándose. Allí se separaron los diez hermanos y terminaron los ocho mayores (entre ellos Johana) con el padre y los dos más pequeños con la madre. “Desde que nos separamos con mi ex mujer todo empeoró y Johana solía decir que se iba y que nos dejaba esta casa mugrienta a nosotros”, relató el hombre.
Respecto del crimen de bebe, Manuel Antonio no sabe qué pudo haber pasado, porque según él, la joven no había manifestado agresiones antes con su primera hija, y si bien se la había dejado a cargo a él, no le pegaba. “No sé qué pudo pasar ese día. Pudo estar drogada o no sé. No puedo creer lo que pasó”, dijo el hombre.
Johana vivía en la ex panadería Llarena con su bebé, junto a Jonathan Flores, su mujer y sus hijos; y el hermano menor de éste, quien tiene 17 años. Los dos hermanos están ahora detenidos por el homicidio de Joel. El menor se abstuvo de declarar ante el juez Guillermo Adarvez, pero ante los medios se despegaron de la golpiza al nene y señalaron a Johana.
En principio se dijo que el menor de los hermanos era la pareja de Johana, pero posteriormente el menor habría declarado que únicamente tenían un acuerdo para vivir todos allí ya que ninguno tenía dónde habitar. El padre de Johana no tenía idea, según relató, del lugar donde vivía su hija con su pequeño nieto.
Un dato importante para la investigación es que ninguno de los hijos de Jonathan Flores, quien vivía allí con su pareja, estaba en el excesivo estado de deterioro en que se encontraba Yutiel Alejandro. Fuentes policiales confirmaron que la Dirección de la Niñez no observó tanto deterioro en los hijos de Flores como el que había en el pequeño Yutiel.
Por otro lado, desde la policía confirmaron que la joven de 22 años tenía varias entradas en la policía por el ejercicio de la prostitución. Son cinco entradas a la policía por falta al artículo 124 de la ley 7819. Esto también fue señalado por Jonathan Flores cuando fue citado por el juez en el palacio de Tribunales y, además, el padre de Johana no lo negó. Manuel Antonio señaló que varias veces le dijeron que la habían visto en la calle. “Sobre todo en la zona del Barrio La Alameda o por ahí me decían que andaba”, relató.





