Por Gustavo Martínez Puga
Con la intención de fomentar el control comunitario de los vigilantes de las agencias de seguridad privada y de los patovicas de los boliches, el gobierno implementó un sistema de control al alcance de la mano: mediante un simple escaneo con el sistema de código QR se podrá tener al instante todos los datos de la persona y de la empresa para la que trabajan.
Así se podrá saber, por ejemplo, si el vigilante o el patovica está o no habilitado; se podrá acceder a todos sus datos personales filiatorios; se podrá saber si la empresa para la que trabaja está o no habilitada.
La medida pretende dar una respuesta a los polémicos casos de patovicas sindicados como autores de golpizas a los jóvenes en los boliches y a los casos de vigilantes truchos cuando un particular contrata un sistema de vigilancia privada.
El ministro de Gobierno, Adrián Cuevas, informó que “el control comunitario para vigilantes y patovicas ya está en vigencia. Es un sistema innovador que va a englobar a todas las áreas del Ministerio de Gobierno”.
Hoy en día la mayoría de los teléfonos celulares permiten escanear el sistema de código QR. También se puede hacer mediante una computadora, para los casos de las empresas o particulares que contraten vigilantes.
Justamente, la intención del gobierno de obligar a los vigilantes y patovicas a llevar una credencial con el código QR en su pecho reúne al espíritu para el que fue creado ese sistema informático.
Las siglas QR están en inglés y significan Quick Response, cuya traducción al español es Respuesta Rápida. El sistema fue inventado por una compañía japonesa en 1994 y el objetivo era que su contenido se leyera rápidamente.
El código QR se caracteriza por los tres cuadrados que se encuentran en las esquinas y que permiten detectar la posición del código al lector. En su interior se almacena información mediante una matriz de puntos o un código de barras.
Originalmente el código QR nació en Japón a pedido de la automotriz Toyota para identificar rápidamente repuestos. Hoy en día se usa masivamente en las cuestiones administrativas. Por ejemplo, la AFIP lo implementó como de uso obligatorio en todo tipo de actividad comercial y exige que se ponga a la vista y alcance del público, así cualquiera puede escanear el logo y acceder a toda la información de una empresa.
Los certificados de bomberos también tendrá el sistema de código QR. Eso permitirá que todos los consumidores puedan saber al instante si el local al que están ingresando está o no habilitado legalmente.