La defensa del único imputado por el brutal crimen del chef Carlos Echegaray aseguró que la aparición de Claudio Gil cambia todo en la situación de su defendido y que pedirán el sobreseimiento.
Marcelo Fernández destacó que la única prueba que recae sobre Illanes, de 32 años, es el blíster de un condón que se encontró en la escena del crimen. "No es sólo el número de lote sino también el corte del mismo", agregó. Y por ello, tras la declaración indagatoria que realizó en enero último, quedó imputado y detenido en el Penal de Chimbas.
Pero la semana pasada, la detención de un presunto nuevo implicado, Claudio Gil, "cambia todo", dijo el defensor.
El letrado destacó que le preguntó a Illanes sí conocía a Gil pero éste lo negó rotundamente. "Me dijo que no lo conoce ni por el apodo", sumó.
Fernández dijo que pedirá nuevamente la liberación de su defendido, como sucedió anteriormente, y que espera que con este nuevo detenido, sea concedida por el juez Maximiliano Blejman, quien entiende en la causa.
Ayer Gil fue trasladado al Palacio de Tribunales pero no tuvo tiempo de declarar ante el magistrado. Ante la prensa aseguró no tener vinculación con ninguno de los dos crímenes por los que fue detenido.