Es el cabo suelto que nunca terminó de cerrar: ¿Qué vínculo hubo entre Caparrós y los Barceló?
Si el sanjuanino Sergio Caparrós fue el entregador, el nexo local con la peligrosa banda del Porteño Luzi, ¿por qué eligió a los Barceló y no a cualquier otro empresario sanjuanino?
Además, a los mismos protagonistas del juicio que se lleva adelante en el Tribunal Oral Federal contra el cordobés Martín Luzi (jefe de la banda) y Caparrós les llama poderosamente la atención el protagonismo exagerado del sanjuanino en el caso, era como que quería estar al frente, como que quería dar un mensaje, todo lo contrario de la función de cualquier entregador en un robo o en un secuestro.
En ese sentido, Sergio Caparrós alquiló con su propio nombre la casa del Barrio Solares de Otoño, Capital, en el que iban a tener cautiva a su víctima. No solo que fue a una inmobiliaria y alquiló la vivienda, sino que después fue al negocio del dueño de la vivienda, La Luz Verde, de Bruno Marchesi, se presentó como el nuevo inquilino y le pidió autorización para poner una tela mediasombra en la reja del frente “porque él viajaba mucho, su mujer estaba sola y no quería que se viera mucho para adentro”, según declaró Marchesi.
Encima, años después del secuestro, Caparrós volvió a aparecer e insistió contra los Barceló enviando una carta extorsiva al empresario pidiéndole 50.000 pesos para dejar de molestarlo.
¿Por qué Caparrós tenía tanta saña con la familia Barceló? Cuando fue el secuestro, en agosto del 2002, eso fue un dato que llamó poderosamente la atención a los investigadores de la Policía.
Todo esas dudas hacen pensar hoy en día a los mismos protagonistas del juicio que debe haber algún otro cabo suelto que lleve a cerrar el nexo entre Caparrós y la familia Barceló.
Oficialmente, no se conocen. Así quedó manifestado en el juicio que se está haciendo en el Tribunal Oral Federal: preguntado por el tribunal, el empresario Eduardo Barceló dijo que no conocía a ninguno de los dos acusados en el proceso (Caparrós y Luzi). Preguntada María del Carmen López, la esposa del empresario y la víctima del secuestro, dijo que no conocía a ninguno de los dos acusados.
El ex Jefe de Policía, Carlos Alcayaga, dijo a Tiempo de San Juan que “no conozco que haya algún vínculo entre Caparrós y los Barceló”. Y precisó que “este tipo de bandas se mueven así: necesitan una conexión local, alguien que les haga inteligencia que les provea de las cosas, como la casa, los vehículos, y eso fue lo que hizo Caparrós”.
QUIÉN ES
Sergio Caparrós proviene de una familia de gente honesta y trabajadora del Médano de Oro. Tiene una hermana melliza y desde niño se crió sembrando una propiedad en el mismo Médano junto a su padre. No se le conoce una relación de pareja estable.
Luego, cuando dejó la adolescencia, empezó a meterse en el negocio de la compra y venta de autos. Primero tuvo una agencia sobre la calle Mendoza y luego sobre la Avenida España, en Rawson. No se le conoce que haya tenido problema de papeles con los vehículos que comercializaba y muchos de ellos eran de otras provincias.
Fuentes policiales recuerdan que Caparrós estuvo involucrado a un caso de venta de drogas en un boliche que estaba sobre la avenida Ignacio de la Roza, metros al Este del Jardín de los Poetas, en Rivadavia. Los investigadores dicen que él administraba ese lugar y que no tuvo toda la responsabilidad sobre ese hecho.
A simple vista, el de Caparrós y de Barceló son dos mundos totalmente distintos. Pero siempre quedó flotando cómo llegó el agricultor sanjuanino a entregar a la familia del petrolero a una de las bandas delictivas más peligrosa del país.
lunes 11 de mayo 2026





