Javier Montaño circulaba de sur a norte por calle Ramón Franco, y cuando estaba entre calles 7 y 8 perdió el control del volante y fue a parar a un árbol que está al costado de la calzada.
El hombre le explicó a los efectivos policiales que se le atravesó un perro, pero los oficiales no pudieron establecer si esta hipótesis era real o no.
El conductor no sufrió heridas de gravedad, pero quien se llevó la peor parte fue el pequeño de 5 años que debió ser trasladado al Hospital de Pocito por algunos fuertes golpes que sufrió.
El auto en el que se trasladaban era un Corsa Classic, según relataron los efectivos de la subcomisaría del Médano de Oro, que se hizo presente en el lugar.