martes 23 de julio 2024

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Opinión

Transición eterna, ¿con qué se come?

Uñac y Orrego, dos funcionarios centrados para pilotearla. Pero la larga duración del proceso deja grietas para filtrar intereses de las partes. Antecedentes, riegos y temas calientes.

Por Sebastián Saharrea

Una mala y una buena hay en esta novela disparada por la eternidad que durará el traspaso del gobierno provincial de Sergio Uñac a Marcelo Orrego.

La primera es justamente el largo tiempo –no inédito- que complica naturalmente el tránsito de una gestión a otra: una que no termina de dejar su lugar y otra que ni siquiera se siente intimidado para los primeros aprontes. Todo está doblemente lejos.

Lo bueno es que se trata de dos personas civilizadas, maduras y recostadas sobre el sentido común. Que, atención, no es poco decir en una jungla política caracterizada por el discurso (y la acción) volcánico e insensato. El gran valor de dos dirigentes razonables, con pasado y con futuro, funge como garantía de desbordes. Lo que no quiere decir que cada uno no pretenda obtener su ventaja sectorial, mínima, para la mesa chica, en el tránsito difícil que se avecina. Como ya está ocurriendo.

Serán 5 meses y 8 días. Y pudieron ser más, si la Corte no impedía a Sergio Uñac ser candidato el 14 de mayo, con lo que podía haber llegado a casi 7 meses. Aunque en este caso, también podría haber sido una transición nula si era reelecto Sergio, algo que nunca se sabrá si hubiera podido ocurrir porque no pudo postular.

Es un plazo eterno, interminable. Y desaconsejable para cualquier proceso de recambio político sano, que establece esa transición en no más de dos meses como plazo normal. Para dejar las cosas acomodadas, los nuevos equipos designados y good show. Acá, el tiempo de convivencia forzosa entre estos dos gobiernos será de casi una sexta parte de un período constitucional de 4 años.

Con antecedentes en la provincia, además. Fue en 1999, cuando Jorge Escobar fue por su reelección y adelantó las elecciones para mayo en su afán de despegarse de la influencia negativa del gobierno nacional de Menem en declive. Ganó Alfredo Avelín y la transición resultó también una eternidad: no dejó un buen recuerdo.

Los contactos informales comenzaron el mismo día de la elección, con el correspondiente contacto telefónico entre ganador y perdedor. De manual, pero que no siempre se produce. Sobresalen más los casos entre malos perdedores y malos ganadores.

A partir de allí, el recorrido obtuvo algunos avances muy comprensibles y valiosos: el presupuesto de gastos y recursos del año próximo, un asunto que llora de lógica, pero, se insiste, la lógica suelde quedar habitualmente desplazada por los caprichos y las agachadas de ocasión en terreno de la política. Uñac tomó ese camino de la sensatez de arranque: si se trata de los gastos del año que viene, cuando el ejecutivo estará en manos de Orrego, es elemental que el futuro gobierno participe de ese ejercicio que consiste en, nada menos, que la hoja de ruta sobre en qué se invertirá el presupuesto público el año que viene. Se ejecuta el año que viene (Orrego), se define en este (Uñac), gesto de civilización entonces que la decisión resulte inspirada por la voluntad de quien ejercerá esa función.

Le ahorró además el mandatario saliente al entrante el primer dolor de cabeza en términos políticos, que en algún momento Orrego tendrá delante suyo pero pretenderá seguramente hacerlo con sus condiciones: el trámite parlamentario en un contexto adverso, donde sólo dispone de 12 voluntades de un total de 36. Se supone que en el tema presupuesto es atribución del Ejecutivo jugar su propia ficha, de acuerdo a su propia convicción. Sólo se supone: la historia reciente del país está tapizada de casos en contrario, hasta hoy que el país opera sin presupuesto aprobado.

Pero hay otros asuntos en los que se produce alguna tensión lógica entre las administraciones en transición. En especial sobre los que tendrán ejecución a la vuelta de la curva del recambio en el poder. Es decir que se ejecutan por las nuevas autoridades, pero se deben dejar organizados durante la permanencia de las actuales.

Como en los casos del deporte y el turismo, Vuelta a San Juan y Fiesta del Sol, sobre los cuales sobrevuela un extraño clima asociado al discurso político. Mientras para la gestión Uñac conforman un eje de gestión potente ante su evidente capacidad de generación de empleo local y actividad económica y turística, la gestión Orrego ha mostrado alguna distancia en las formas y no se ha pronunciado del todo sobre los ajustes que impulsa. Si es que los impulsa.

Se produce entonces un tire y afloje, teléfono descompuesto en el que unos buscan forzar a los otros a pronunciarse en público, y en retribución obtienen un cerrado silencio para no mostrar las cartas. Matices, seguramente, con los que se juega a las señas de la política.

De ambos lados tienen motivos comprensibles. De la gestión de Uñac, porque hay contratos que deben ser firmados con demasiada antelación, preparativos que demandan organización larga. Los espectáculos foráneos a contratar no serían un gran problema, siempre hay promotores dedicados a vender shows al Estado dispuestos a acelerar los tiempos. Podría serlo la contratación de artistas locales para un eventual show final. O los acuerdos con el ciclismo en el calendario mundial. Si existiera ese show final, o si se respetara la misma fecha, que no está tallado en ninguna piedra. Como tampoco la fecha de una eventual vuelta ciclística en la provincia.

Orrego ya mandó a avisar que no está en su ánimo alejar a los sanjuaninos de su folklore de entretenimiento veraniego, ya una costumbre de identidad. Sí que le dará su impronta, tanto en su diseño como en un alcance presupuestario. Pero que ellos no cogobiernan, y que la actual administración deberá ejecutar lo que crea conveniente sobre estos puntos.

Lo que subyace es la resistencia del gobernador electo a mostrar las cartas, subproducto de una transición de más de 5 meses en que las cosas pueden cambiar varias veces: ¿para qué adelantarse?, se preguntan. Aplicará entonces un medio tono generalizado que le permita llegar a las vísperas del inicio de su gestión sin compromisos públicos sobre ningún asunto, y así disponer de manos sueltas para definir en libertad y expresiones previas que lo condicionen.

Esta semana, Sergio Uñac deslizó que habría que ir conociendo a los nuevos funcionarios para ir cerrando encuentros con los actuales para timonear la transición. Que en todos los puntos será importante, pero en especial es estos citados que deben ser gestionados con tiempo.

Seguramente Orrego lo hará, pero sin tanta anticipación. Lo que más espanta a Orrego por estos días es escuchar armados y desarmados de funcionarios de su propio equipo, gente que se sube y que se baja, operaciones también de gente que será fusilada por esa imprudencia. Señalar emisarios en algún área para avanzar en planes de gobierno –como serían los casos del deporte y el turismo- sería ir contra esa lógica.

Y menos con dos elecciones en el medio, en las que estiman que deben mostrar las diferencias: la Paso –con senadores por la provincia, una de las 8 del país- y las de presidente.

Recién entonces podrá contemplarse el paisaje bucólico de funcionarios de ambas pintas pulsando planes en conjunto sobre el último mes antes del recambio. Un equipo de 4 o 5 por lado que complementen el diálogo entre Uñac y Orrego, cuando pasen las tensiones electorales y las incomodidades del tiempo de descuento.

Tiempo de San Juan

Suplementos

Contenido especial

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

Telefe de luto: murió una de sus figuras más queridas video
La cadena local Cereza confirmó la apertura de su quinto local en esta esquina top de Capital antes de fin de año.
Se viene un festival nacional de gastronomía a San Juan.
Murió el hombre que se quemó en su casa de Rivadavia
Alerta en Argentina por la llegada de la subsidencia, el extraño fenómeno climático que afectará a casi todo el país

Te Puede Interesar