editorial

La literatura surtida que circula con el voto dinosaurio

Un sector de la flamante tercera fuerza provincial lanza mensajes a Orrego para juntar los trapos. El macrismo nacional, también. Pero a Arancibia parece que no lo mueven ni con una topadora. Por Sebastián Saharrea
sábado, 2 de octubre de 2021 · 10:49

Está de moda ahora el voto útil, en todas sus variantes. Juntarse de cara al sol en busca en un objetivo mayor. O convocar a una migración directa al electorado sin acuerdo de cúpulas. Ambas versiones tienen un capítulo sanjuanino con los dinosaurios del Consenso Ischigualasto y el orreguismo de Juntos por el Cambio.

Así como es de variada la integración de esta flamante coalición provincial que se afianzó en el tercer lugar de las preferencias locales con una muy buena elección bajo la tutela de Marcelo Arancibia, también lo son las opiniones, los intereses y las operaciones emprendidas.

Conceso no nació de un repollo, ni sus integrantes son recién arribados. Surgió hasta del desprecio, luego de hacer un surco hacia las costas de la oposición sanjuanina más arraigada, la encarnada por el hoy orreguismo (Orrego, Fabián Martín, PRO, Actuar), ex basualdismo.

En las rondas de negociación previas al armado de los frentes, estas agrupaciones sueltas como ADN (Turcumán), Cruzada (los Avelín), ex radicales, macristas, bloquistas disidentes sintieron en la frente un rechazo vertical a integrarse con la expresión más potente, que los desconsideraban bajo acusación de no expresar una oposición granítica. En elíptica señal hacia el armador, el ex basualdista José Peluc, quien tuvo que renunciar al Enacom para dar una señal de lejanía. Ni así.

Entonces, los eyectados se recluyeron en un sello propio, hecho a las apuradas. El tiempo fue haciendo lo suyo, erosionando las certezas. Pasaron por motivos diferentes Turcumán o Nancy como candidatos, quedó el abogado Marcelo Arancibia, un dirigente de neto corte opositor nacional y provincial. Capturó el voto más radicalizado, que ni Susana Laciar y su moderación pudo seducir. Y estacionó en dinomóvil en un sorprendente 9% de los votos generales, esperando ahora una segunda mano de barajas sin ir tan de punto.

Lo de sorprendente por supuesto corre por cuenta de quien firma. Se sustenta en las perfomances previas de cada espacio por separado en las últimas elecciones, porque esta coalición hizo su debut en este turno de las Paso: En el 2019, Nancy obtuvo el 2% de los votos y Turcumán no llegó al 4%.

Resulta que ahora, con las cuentas a la vista del primer turno electoral que en San Juan sirvió sólo para eso –conocer cuánto tiene cada uno- quedó revelado que el oficialismo se quedó con el 43% y Juntos para el Cambio con el 38%. Y los dinosaurios, que se declaran opositores como JxC –esta semana Arancibia publicó una foto con su referente nacional, el lilito Maxi Ferraro, fiel escudero de Elisa Carrió- con 9 puntos tienen la posibilidad de sumar para un triunfo opositor o seguir fortaleciendo su espacio. El mismo que debieron crear por despecho.

Claro que en política las aritméticas son desaconsejables. Nada indica que 38 más 9 resulten efectivamente 47, pueden hasta restar. Los votos no se suman, se atraen por un complejo cóctel de oportunidad, vibración, utilidad y, claro, rechazo.

Más allá de eso, los halcones macristas nacionales ven sangre y se arrojan. Ya están intentando alianzas tardías en varias provincias para darle utilidad a la voluntad popular en el sentido que los beneficie. Se verá si lo intentarán o no también en San Juan.

Frente a esa senda bifurcada en el campamento dinosaurio de si jugar un pleno opositor o jugar su propia suerte, ya aparecen algunas grietas. La semana anterior hubo una negociación entre los mismos que antes de armar los frentes intentaron sin éxito limar asperezas. El contacto fue por el lado de Fabián Martín -de indiscutibles jinetas orreguistas-, a quien sondearon para ver si había agua en el estanque para zambullirse con una eventual retirada de candidatura para canalizar los votos Inschigualasto a JxC.

Con la publicación en Tiempo de San Juan de la información, el frente público de Arancibia salió a condenar cualquier intento de opacar el desempeño en las urnas. Calificó de operaciones a la especie y aseguró que ese presunto anuncio jamás ocurrirá. Conoce al detalle el candidato que en su propia estructura hay halcones y palomas, unos que piensan una cosa y otros otra.

Y que el contacto efectivamente ocurrió, también que hay dirigentes que lo insinúan incluso en público. Es el caso del macrista disidente –y no contenido en el PRO- Hugo Ramírez. De indiscutida pertenencia opositora, amigo incluso del propio Macri y habitué en conversaciones con el ex presidente. E integrante del grupo Ischigualasto como pata política macrista y también financiera.

Ramírez fue consultado en Paren las Rotativas sobre su preferencia entre la opción de decaer la candidatura de Arancibia para beneficiar a la oposición de Laciar-Orrego y conquistar un diputado más, o la opción de ir por aumentar el caudal bajo la candidatura de Arancibia y afirmarse en el voto propio. El extenso silencio que Ramírez produjo como toda respuesta es demasiado elocuente y absuelve de mayores comentarios.

Que no sea la contemplación de lo ocurre en el resto del país. Donde Juntos por el Cambio, con el activismo explícito del propio ex presidente, fogonea la unión de las partes con afinidades que salieron segundos y terceros, con la pretensión de quitarle bancas al oficialismo.

Ocurrió esta semana en Formosa, donde la coalición opositora nacional salió segunda con casi el 30% de los votos –a casi 20 puntos de Gildo Insfrán- y ahora anunció que la tercera lista en carrera –Gabriela Neme, una ex peronista junto a macristas disidentes- que había obtenido el 19% decidió decaer su candidatura y llamar al voto del opositor mejor posicionado. Aún si no le ganaran a Insfrán, podrían evitar que se quedara con la segunda banca porque la provincia sólo elige 2.

Y ocurrió la semana anterior en La Rioja, donde la oposición al peronista a Quintela fue dividida y acaba de hacer el anuncio que ahora irán juntos, luego de la ardua tarea de cicatrizar las heridas entre ellos, que siempre las hay. Allí, el macrista Julio Sahad había ido en la Paso separado de la boleta de JxC encabezada por el radicalismo y ahora acaba de anunciar que desistirá de hacerlo y apoyará al scrum opositor.

Esa resignación de Sahad mereció el elogio del propio Mauricio Macri con una frase sugerente. “Espero que su gesto sea seguido por todos nuestros dirigentes. Este es el momento donde debemos mostrar humildad, generosidad para sumar”, expresó el ex presidente en su Twitter. En señal inequívoca a “todos nuestros dirigentes” que pueden imitar a Sahad en todo el país. Por ejemplo, su amigo sanjuanino Ramírez. En San Juan, la banca que podrían alcanzar con una unión es de un macrista puro como Enzo Cornejo, no demasiado afín a Ramírez pero sí al staff del Pro.

Pero Arancibia aparece lejos de eso. Él considera que la mejor actitud de los dinosaurios es afirmarse en el resultado para impulsarse hacia adelante y soñar con arrebatarle el rol opositor al sector conducido por Orrego dentro de dos años, cuando se compita por gobernador, intendentes y también diputados.

Sostiene con fundamentos que están en buena posición para hacerlo. Lógico que debería soportar las embestidas y la disgregación. Los conglomerados políticos efímeros, modas de un solo día. Y él es nada menos que el candidato.

La última pregunta es: ¿y Orrego no los quiere ahora, para asomarse más firme a la chance de ganar? No es que no quieran ganar, sino que interpretan que hay otros modos de hacerlo. Por ejemplo, atrayendo a los votantes dinosaurios de modo directo, sin necesidad de acordar con la conducción y ceder espacios importantes.

Todo, al grito del voto útil. Mientras el oficialismo seguramente no se quedará de brazos cruzados como simple testigo, relojeando el horizonte.

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