La última noche del Festival Nacional de Folklore de Cosquín tuvo un cierre vibrante, con cruces generacionales y un espectáculo inolvidable de Milo J, quien conquistó el escenario Atahualpa Yupanqui con su fusión de folklore y trap, ante una Plaza Próspero Molina repleta.
La jornada comenzó con Peteco Carabajal, que abrió la velada con entradas agotadas, y siguió con Teresa Parodi, emocionada de ver florecer nuevas generaciones, y Maggie Cullen, que brilló con clásicos y temas de su segundo disco Décimas.
El grupo Campedrinos se llevó la Consagración y debutará próximamente en el Festival de Viña del Mar. La noche también contó con Gauchos of the Pampa, Cuti y Roberto Carabajal, y otros artistas consagrados, quienes se sumaron al cierre con Milo J en un ambiente de camaradería y emoción.
El show del joven artista de Morón fue colosal: permitió que los más grandes se acercaran a su proyecto y que los más jóvenes disfrutaran de su faceta urbana, consolidando a una nueva camada de artistas que respetan y trabajan las raíces del folklore argentino. La novena luna cerró así, dejando una estela de emoción, música y celebración intergeneracional.