Una noche de rock de diez. La Beriso no defraudó en la noche del domingo en el Aldo Cantoni y con un concierto de casi dos horas complació a su público. Lo llamativo para muchos es que la gran mayoría de los privilegiados espectadores superaba los treinta y pico de años.
La complicidad entre el escenario y las tribunas arrancó desde la primera nota. 'Risas de pobres' le levantó el telón al espectáculo, que entre sus momentos algidos tuvo a los integrantes del staff ejecutando un tema de AC/DC. También destacó por fuerza propia un solo de batería de Javier Pandolfi, que erizó a cuanta piel se cruzó en su camino.
Rolo Sartorio tuvo su momento de conversación directa con su gente y dijo: "Nos pone muy felices ver que el rock se puede compartir en familia".
'Traicionero' fue la última canción en la que todos, a pedido de la banda, corearon de pies. Mágico final.