¿Fue torturado?

Extorsión y muerte: detalles exclusivos del crimen de Fabián Gutiérrez

Continúa la conmoción por el asesinato del ex secretario de Cristina Fernández de Kirchner. Hay cuatro detenidos, dos de ellos son hermanos.
domingo, 5 de julio de 2020 · 10:33

El crimen de Fabián Gutiérrez, ex secretario de Cristina Fernández de Kirchner, estremeció a la villa turística de El Calafate. El principal acusado es Facundo Zaeta (19), quien pasaría los próximos años tras las rejas, en caso de confirmarse su involucramiento en el homicidio y de ratificarse su imputación en instancias judiciales superiores. “Prevé cadena perpetua”, aseveró el juez de la causa.

Mientras lo decía este sábado, peritos trabajaban con el cuerpo del ex funcionario. Desde su desaparición, todos preveían lo peor. El hombre fue visto por última vez en la tarde noche del jueves. Íntimos dicen que hace poco se había separado y se instaló hace poco en  El Calafate a pasar la cuarentena. Hace una semana, en el Día del Orgullo LGTTBIQ, Gutiérrez posteó en sus redes: “Cuando sigo mi corazón me lleva a ti”.

Según reconstruyó La Opinión Austral, los elementos reunidos en torno a las circunstancias de su desaparición fueron muy extraños y, los indicios hicieron pensar a los investigadores desde muy temprano que hubo una “situación violenta”, lo que terminaría por confirmarse.

La madre de Gutiérrez, Teresa García, fue la primera en alertar sobre ello. Con ella ingresó la Policía a la casa del ex funcionario, ubicada en la calle Santiago Perkic. Afuera, estaba la camioneta Volkswagen Amarok de él. Tenía el retrovisor izquierdo roto y marcas de manos y uñas en las puertas del lateral derecho. Esto sembró la primera alarma.

Luego, el hallazgo de su celular en una obra en construcción sumó más desesperación a la familia e inclinó las hipótesis de la Policía. Que estuviera simplemente “perdido” o de “fiesta”, se descartó totalmente. Gutiérrez ya estaba muerto y era cuestión de horas nada más para que la Justicia desentrañara quién estuvo detrás de su asesinato.

Ubicar dónde estaba su cuerpo, costó un poco más. El propio juez que instruye la causa, Carlos Narvarte, aseveró esa misma noche que “buscaban un cuerpo”, tajantemente, ante la prensa local. El ministro de Seguridad de Santa Cruz, Lisandro de La Torre, y el jefe de Policía, José Luis Cortés, viajaron a la ciudad a supervisar el proceder policial y trabajar a la par del juez y la fiscal Natalia Mercado. En el lugar, estaba trabajando desde muy temprano la División Criminalística y la División de Investigaciones, conjuntamente con la Unidad Regional Zona Centro de la Policía.

Antes de la 00:00 del jueves, la Justicia ya había ordenado la detención de tres personas: Facundo Zaeta, Pedro Monzón y Facundo Gómez. Todos tienen entre 19 y 23 años. Están acusados de “homicidio calificado por la participación de dos o más personas”. Fueron aprehendidos en cinco allanamientos.

En paralelo, la Justicia convocaba a las fuerzas nacionales para colaborar en la búsqueda de Gutiérrez. Cuando las autoridades estaban movilizándose a una casa ubicada en calle Punta Soberana al 2300, interceptaron una camioneta. En su interior iba el hermano de Facundo Zaeta, de nombre Joaquín. Al ver a la Policía intentó huir, pero fue demorado. En el vehículo llevaba sábanas con manchas de sangre. Él también está acusado como cómplice o, al menos, de ayudar a intentar encubrir el crimen.

Al menos dos de los cuatro detenidos se quebraron ante el juez Narvarte, confiaron fuentes judiciales a La Opinión Austral. “Le pedimos plata y lo golpeamos”, “Zaeta le cortó el cuello con un cuchillo”, habrían dicho. A partir de la confesión, se pudo dar con el cuerpo.

¿Qué pasó?
La principal hipótesis sobre el móvil del homicidio es la de un crimen extorsivo. Facundo Zaeta tenía una relación con Gutiérrez y habría planeado robarle junto a sus dos amigos, Monzón y Gómez. Lo golpearon y maniataron en su casa. Le pidieron dinero y las claves de sus cuentas bancarias. Hasta incluso creían que poseía una caja fuerte.

Gutiérrez fue golpeado una y otra vez, a piñas y patadas, mientras sus manos estaban atadas con un precinto que los jóvenes habían comprado. Es que la víctima se defendió todo el tiempo. Facundo Zaeta terminó con su mano derecha inflamada y varios rasguños.

En el automóvil de uno de sus cómplices -un Ford Kinetic requisado el sábado a la mañana- se incautaron más precintos, idénticos a los utilizados con Gutiérrez.

Hasta la camioneta Volkswagen Amarok fue utilizada por sus homicidas. Lo llevaron de un lado al otro, maniatado, hasta que uno de ellos se cansó y lo acuchilló en el cuello, cuando lo estaban golpeando en otra parte. Lo enterraron cerca de dos cabañas -donde vivía uno de ellos- en calle Cañadón Seco, donde el sábado pasado el mediodía la Justicia encontró el cuerpo.

¿Qué declaró Zaeta?
El joven dijo que estuvo bebiendo con Gutiérrez, pero que se fue temprano a su casa. Reconoció un acercamiento sentimental. “Teníamos una amistad con derecho a roce, pero nos estábamos conociendo”, declaró.

¿Cómo sigue?
El juez Narvarte indagará en las próximas horas a los detenidos. El sábado, pasadas las 20, la Unidad de Traslados del Tribunal Superior salió de El Calafate hacia Río Gallegos. El cuerpo de Gutiérrez arribó a la Morge Judicial para su autopsia, la cual esta prevista para las primeras horas de este domingo. 

Fuente: Crónica

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