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Es la representante de la fuerza y la inteligencia estratégica, como buena ariana. La hermana Ares era capaz de ganar cualquier guerra, pero también era a la que acudían los creyentes griegos cuando necesitaban de la paz y que ganara la civilización. Nadie podía con ella y nació de la mente de su padre Zeus.
La guerrera/cazadora, hija de Apolo, es la regente de las geminianas. Además de decidir vivir su vida entera sin la compañía de los hombres, esta diosa es también la representante de la independencia y la comunicación. Como las geminianas, Artemisa era convocante y la seguía un séquito que la admiraba.
A las sensibles cancerianas se las puede ver siempre conectadas con la diosa de la maternidad, de la naturaleza, la agricultura. Uno de los grandes paralelismo entre cancerianas y esta diosa es que cuando les llega el momento de decir no y plantarse de cara a quien les quiere quitar lo que más aman, hacen como la hermana de Zeus: son capaces de congelar el mundo.
La diosa de la fertilidad viajaba en un carro tirado por leones, pero esta está lejos de ser el único parecido con las leoninas. ES que esta diosa es también símbolo del renacer. Es la gran madre y tiene un carácter poderoso, tal como las leoninas.
La hermana de Zeus es sin dudas la reina absoluta del hogar y la arquitectura. Al igual que las virginianas, sabe que la organización es la clave para sobresalir y, a pesar de su carácter discreto, fue capaz de convertirse en la dueña de la mansión más grande del olimpo. Ganando terreno a fuerza de perfección, como cualquier Virgo.
La diosa del amor tiene varias caras y una de ellas está muy relacionada con las mujeres de libra. Un poco más alejada de su versión sensual, la Venus Urania es la representante última de la armonía y la justicia, dos cosas que son centrales en la vida de cualquier mujer de libra.
La doncella eterna, la belleza que encantó a Hades el dios del inframundo y casi desata un invierno eterno. Así se podría resumir, en una versión simplista, la historia de Deméter. Pero lo cierto es que esta diosa es también un reflejo del poder espiritual de las escorpianas, porque en lugar de enojarse contra la oscuridad, la representante de la primavera es también la señora del reino más oscuro de los griegos, el de los muertos. ¿Dualidad escorpiana? Claro que sí.
A las "buena onda" de las sagitarianas les toca una diosa que, si bien no es de las más conocidas y no es griega sino hindú, las representa tal cual. Se trata de la regente del bienestar, la generosidad y la magnificencia. Una de las características que también tiene Laksmi es que tienen una energía creativa enorme.
La diosa que representa mejor a las capricornianas es la vieja sabia de los tres rostros que los griegos temían y veneraban por igual. Hécate, como las mejores de este signo del zodíaco, representa tanto el conocimiento, la hechicería, la intuición y la madurez.
La madre de todo, nacida del caos mismo y quien dio a luz a Urano, el primero de los dioses, es la representación divina de las acuarianas. Creadora de todo, incluido los horrores,, muestra esa capacidad infinita de las acuarianas y a la vez su vínculo indivisible con la naturaleza.
Hermana y esposa del Océano, la diosa de las piscianas es hija de Urano y Gea. Su belleza era mítica, pero quedaba eclipsada por la naturaleza profunda de esta diosa, que en su misterio, era hogar de lo más hermoso y los más terrible de la naturaleza del mundo. El inconsciente, el terreno pantanoso de nuestras mentes, es lugar donde las piscianas se manejan mejor, al igual que Tetis.
