El acoso callejero parece haberse convertido en una moneda corriente en el transporte de uso diario, como colectivos, subtes y trenes, así como también en la vía pública. Cada vez son más las mujeres que sufren este tipo de violencia de género pero que optan por no realizar la denuncia y sí publicar lo sucedido en las redes sociales. En efecto, según una ONG, 8 de cada 10 casos de este tipo no se denuncian por vergüenza o falta de pruebas materiales.
Lo que ocurrió en la estación de Longchamps no sorprende, pero sí enciende una nueva alarma entre los pasajeros que día a día observan situaciones similares. ¿Qué fue lo que pasó? Un hombre se masturbó detrás de una mujer en un vagón del Ferrocarril Roca y eyaculó sobre su espalda, generando la inmediata reacción del resto de las personas que estaban en el lugar. El depravado intentó escapar -aún sin haberse vestido totalmente- pero todo fue en vano pues el resto de los usuarios se encargó de hacer justicia por mano propia con empujes y golpes sobre el acusado, hasta que llegó el personal policial y lo trasladó a la comisaría de esa localidad bonaerense, de acuerdo al relato de una joven que presenció el hecho. "Estaba todo manchado y agitado, se fue corriendo pero lo agarraron otros pasajeros en la puerta de la carnicería que queda ahí pegada a la estación y cerca del conocido Tío Pocho. Lo molieron a golpes y sólo los policías que estaban a pocos metros lo salvaron de que lo mataran”, agregó esta persona.
Este un caso más de todos los que ocurren en el transporte público. Entonces, ¿qué es lo que tienen que tener en cuenta las mujeres ante un hecho de estas características?
Nueva ley
Hace aproximadamente dos meses, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó la Ley 5742 correspondiente al acoso callejero. La misma remarca, en el artículo 65 bis, que "quien acosare sexualmente a otro, en lugares públicos o de acceso público, siempre que el hecho no constituya delito, es sancionado con dos a diez días de trabajo de utilidad pública, multa de doscientos a mil pesos”.
En tanto, el artículo tercero hace referencia a que el acoso sexual en espacios públicos o de acceso público puede manifestarse por "comentarios sexuales, directos o indirectos al cuerpo, fotografías y grabaciones no consentidas, contacto físico indebido o no consentido, persecución o arrinconamiento y masturbación o exhibicionismo, gestos obscenos u otras expresiones”.
Además, de acuerdo a lo que explicó Monique Thiteux- Altschul, directora de la ONG Mujeres en Igualdad, "este tipo de acoso no suele ser denunciado por las mujeres. Lo positivo es que ahora más personas gritan o le dicen al acosador que se vaya cuando ante nadie hablabla de esto”.