En su entorno se niegan a confirmar si la comida se
relaciona con los papeles. pero luego de un asado familiar con Mauricio Macri,
la diputada Elisa Carrió reveló la presentación de tres proyectos relacionados
con el espionaje y el narcotráfico. En uno de sus puntos más sensibles, propone
la disolución de la Agencia Federal de Inteligencia que conducen Gustavo
Arribas, el empresario amigo de Macri, y Silvia Majdalani, una dirigente del
peronismo-PRO. Según la líder de la Coalición Cívica, sólo así se podrá
garantizar la limpieza de los servicios de inteligencia, donde aún operan
agentes vinculados al kirchnerismo.
Carrió ya había puesto un pie en esta polémica, cuando días
atrás recibió en su casa al desplazado jefe de la Aduana, Juan José Gómez
Centurión, quien apuntó a "gente vinculada" con Jaime Stiuso, el ex
hombre fuerte de la ex SIDE, como promotores de una "denuncia falsa"
por la cual lo terminaron corriendo.
El argumento de Gómez Centurión es que la acusación en su contra se relaciona con las
denuncias que hizo él para desbaratar bandas de contrabandistas e importaciones
fraudulentas. Siempre según su versión, y la de sus allegados, tocaron negocios
e intereses relacionados con Stiuso. Y éste y su entorno podría contar con la
protección de Majdalani. Carrió incluye en el combo a su enemigo predilecto del
macrismo: el titular de Boca y operador judicial Daniel Angelici.
De acuerdo con la propuesta de la Coalición Cívica, el nivel
de centralización extrema de atribuciones asignada a la AFI va en contra de la
práctica en los países europeos de mayor experiencia democrática en temas de
inteligencia. "Por eso se propone una reforma integral de la seguridad
federal para la eliminación de los nichos de corrupción y la connivencia entre
el poder político, la policía y la delincuencia, mejorando la efectividad de
las acciones preventivas e investigativas”, señaló Carrió.
El bloque también presentó un proyecto tendiente a
"retrotraer la desfederalización de los delitos de narcomenudeo. El tiempo
ha demostrado que la norma en cuestión, lejos de ser instrumento para mejorar
la lucha contra el narcotráfico la ha entorpecido, e incluso, ha facilitado el
avance del crimen organizado, observándose en este tiempo un recrudecimiento de
los delitos conexos como los homicidios por encargo o por venganza".
"Se pretende con este proyecto de ley retrotraer a la
situación anterior al 2005, año en el que se sancionó la ley 26.052,
oportunidad en la que nuestro bloque advirtió sobre las graves consecuencias
que aparejaba su sanción en relación a la política criminal”, dijo Carrió. Y
agregó: "Señalamos que su implementación no lograría más que fraccionar o
seccionar las investigaciones, atentando contra el éxito de la pesquisa en
cuanto a los delitos de mayor gravedad y de las cabezas del crimen organizado.
Se produciría un fraccionamiento de las investigaciones, puesto que la ley
23.737 no establece un parámetro para determinar a partir de qué cantidad de
estupefacientes el magistrado debe considerar que se está frente a un caso de
comercialización o de tenencia”.
Por último, la diputada propone el proyecto de
federalización de los crímenes de torturas. "El delito de tortura debe ser
de índole federal aun cuando fuera cometido en el territorio y por funcionarios
de las provincias. Puesto que tratándose de conductas violatorias de derechos
humanos le corresponde la obligación de juzgarlos al Estado Nacional como
garante de los derechos humanos de todos sus habitantes", justifican en la
Coalición Cívica.
No está claro aún el apoyo que puede tener estas iniciativas
de parte del Presidente. Hasta ahora, siempre que hubo polémica, pública y
privada, terció a favor de sus amigos Arribas y Angelici. Paradójicamente,
cuando aceptó un desplazamiento para investigar supuesta corrupción, como fue
el caso de Gómez Centurión, Carrió salió a respaldar al funcionario corrido.
Del jefe de la Aduana se habló en el asado de ayer. La diputada ya avisó que
difundirá un informe sobre el tema y que lo presentará en la Justicia. También,
mientras almorzaban en la Quinta Los Abrojos, le dejó su parecer a Macri por
las tarifas. Ya lo hizo otras veces allí.