En medio de la sucesión de policías bajo investigación, surge casi por azar un extraño hecho que pone bajo investigación al jefe policial de la Comisaría Primera de Capital, Rodolfo Algaba.
El robo y aparición de una camioneta Toyota Hilux negra que conducía la esposa del uniformado desencadenó una pregunta incómoda: ¿A nombre de quién está registrado el vehículo?
La titular es Austral Construcciones, la empresa del detenido Lázaro Báez. Y con la averiguación surgió otro dato: que la camioneta tiene pedido de secuestro de la Justicia Federal.
Ahora, Algaba tiene encima la lupa de la Justicia y los antecedentes de su caso llegarán en las próximas horas a la Inspección General de Seguridad, para iniciar un sumario administrativo.
¿Cómo llegó a manos de un comisario mendocino una camioneta radicada en Avenida Gregores 290 de Río Gallegos? Esa es una de las muchas direcciones que tiene la empresa insignia de la Lázaro Báez; un ex cajero del Banco de Santa Cruz que se transformó en exitoso empresario a la sombra del kirchnerismo.
Austral Construcciones fue creada en mayo de 2003, 12 días antes de que Néstor Kirchner asumiera la presidencia. Esa es la empresa propietaria de la camioneta robada a la esposa del comisario.
Cercanos al comisario Algaba cuentan que la camioneta es modelo 2006, patente FWC817, y que la compró en agosto del año pasado, pero aún no realiza la transferencia. El boleto de compra-venta estaría bajo investigación también, al menos es lo que se comenta en los mentideros.
Las circunstancias del robo nos llevan a las inmediaciones de Salvador Civit y Chuquisaca, en el oeste de Godoy Cruz en la jornada del martes. Hasta allá fue la esposa del comisario Algaba, Claudia Lucero, a llevar un pedido de su negocio: se dedica a comercializar rollos de membrana asfáltica para techos.
Pero la venta nunca se concretó. Fue amenazada, bajada del vehículo y los delincuentes se llevaron la camioneta con la mercadería en la caja trasera.
El miércoles la camioneta fue encontrada por la Policía en Campo Papa. Las especulaciones indican que los asaltantes probablemente pretendían "enfriar” la camioneta, es decir, dejarla un par de días en algún lugar y esperar a que se calmen las aguas.
Otros indican que se les puede haber apagado el motor y que hay un "truco” sólo conocido por la familia para arrancarla; así es que la camioneta quedó abandonada en el populoso barrio.
Lo que nadie quiso sugerir fueron las vinculaciones con la sucesión de denuncias contra algunos de los hombres de la plana mayor de la fuerza; cuatro fueron denunciados hace dos semanas; otros cinco el jueves de la semana pasada.
Este parece ser un caso aislado, surgido del azar, aunque el hecho que la camioneta aparezca intacta, estimula a algunas imaginaciones febriles, quienes suponen que la aparición de la camioneta bastaba para que fluyan las preguntas incómodas.
La camioneta está inscripta a nombre de la empresa de Lázaro Báez y tiene pedido de secuestro de la Justicia Federal porteña.
En el entorno de Algaba se indica que antes de comprar la camioneta, el comisario hizo una investigación para saber si tenía algún problema y no surgió ningún pendiente. Cuentan que con este episodio la familia del policía se enteró que había un pedido de secuestro por cuestiones impositivas que ingresó después de la compra.
La pregunta que muchos se hacen es cómo llegó una Hilux de Austral Construcciones a Mendoza. Nuevamente, los cercanos al comisario dicen que encontró la camioneta en un sitio web de compras y que la operación la hizo en una concesionaria de Godoy Cruz.
Se supone que el comisario Algaba dirá esto ante el fiscal Lauro Monticone, el encargado de la investigación y que deberá chequear si esa declaración es verdad. En caso de que sea cierta la historia de los cercanos al uniformado, la que estará en problemas será la concesionaria.
La camioneta está secuestrada en la Oficina Fiscal 17, ubicada en la comisaría del Barrio La Estanzuela.