Dos jóvenes, de 23 y 19 años, fueron detenidos este martes por las autoridades policiales, al estar acusados de haber asesinado salvajemente a tijeretazos a un sexagenario, luego de una violenta discusión, que mantuvieron, en la vivienda de la víctima, por la tenencia de un blíster de Rivotril, en un tremendo suceso que se registró en la localidad bonaerense de Moreno.
Los peligrosos criminales, al igual que el fallecido, eran adictos a consumir ansiolíticos. La aparición del cadáver del individuo, que yacía semidesnudo en una cama, había sido publicada en exclusiva por Crónica, en su edición del lunes pasado.
Voceros de la Unidad Funcional Nº 2 del departamento judicial de Moreno-General Rodríguez, que conduce el doctor Walter Velázquez, revelaron que ambos muchachos eran buscados por el asesinato de un hombre de 60 años, que apareció en el interior de una finca situada en calle Mariano y Luciano de la Vega al 1500, en el oeste del conurbano provincial.
Trascendió que los pesquisas policiales de la comisaría 1a del citado distrito y de la Dirección Departamental de Investigaciones de Moreno- General Rodríguez lograron apresar primero al menor de los chacales, llamado Jonathan, de 19 años, quien fue localizado en una casa, ubicada en la calle Concejal Héctor Hugo Rocca al 600, entre Esteban De Luca y Florentino Ameghino, a 100 metros del río de la Reconquista.
Manchas de sangre
Al revisar el inmueble, los servidores públicos incautaron 2 tijeras con manchas de sangre. Por este motivo, los policías consideran que habrían sido utilizadas en el tremendo asesinato del sexagenario.
Posteriormente, los funcionarios interceptaron al restante acusado, llamado Mariano, de 23 años, quien fue sorprendido a pocos metros del mencionado domicilio. A este individuo, los uniformados le secuestraron un aparato de telefonía celular de la infortunada víctima.
Tal como publicamos en su momento, el occiso fue hallado en la noche del sábado pasado, tendido en una cama y semidesnudo. El hombre presentaba múltiples heridas de arma blanca que le habían sido aplicadas tanto en el estómago como en la región torácica.
Habitantes del barrio afirmaron que el individuo tenía conductas homosexuales y por esa razón en un comienzo los investigadores creyeron que la víctima había sido agredida en un drama pasional como epílogo de una fiesta entre gays, aunque posteriormente, basándose en otras declaraciones de la gente del lugar, se comenzó a barajar la hipótesis que lo ocurrido se hallaba vinculado al consumo de drogas.
La teoría que develó el terrible misterio surgió como consecuencia de algunos testimonios que indicaban que el sexagenario acostumbraba a consumir Rivotril y que además les comercializaba ansiolíticos a jóvenes, que concurrían a su vivienda.
Según manifestaron los informantes, los pesquisas, a cargo de concretar las diligencias, consideran que los vándalos arribaron a la finca del hombre, con quien se dice habrían mantenido una acalorada reyerta por la tenencia de un blíster de Rivotril, hasta que no dudaron en agredirlo mortalmente a tijeretazos. Finalmente, los muchachos escaparon a la carrera.
(Fuente: Crónica)