El camino de ambos equipos en el torneo fue diferente, ya que Estados Unidos fue de menor a mayor y Colombia inició su ruta con el listón muy alto y llega a este compromiso en baja.
Estados Unidos, 31 en el escalafón de la FIFA, se recompuso del revés inicial superando a Costa Rica por 4 a 0 y clasificó a cuartos de final venciendo trabajosamente a Paraguay por 1 a 0, caída que le costó el puesto al DT argentino Ramón Díaz en el equipo guaraní.
En cuartos de final, en su mejor actuación, el equipo del alemán Jurguen Klinsmann eliminó a Ecuador por 2 a 1, para finalmente ser superado claramente por Argentina y un notable Lionel Messi en la semifinal por 4 a 0.
Pese a la superioridad que impuso Argentina, tanto Klinsmann como los jugadores le quitaron dramatismo a la goleada y afirmaron que perdieron "ante un equipo superior" y que este tipo de partidos ante rivales de elite "son los que hacen crecer".
En Estados Unidos se destacaron el delantero Clint Dempsey, en el medio campo el estratega Michael Bradley y Jermaine Joness, un duro zaguero (nacido en Alemania) como John Brooks y un arquero confiable, Bradley Guzan.
Para Estados Unidos la Copa termina siendo positiva, pero para Colombia, no. Se esperaba mucho más en juego y en resultados para el equipo de Peckerman, que luego de ganarle al local y a Paraguay por 2 a 1, cayó 3 a 2 ante Costa Rica en un compromiso que el DT decidió encarar con un equipo sin titulares, quedando segundo en el grupo.
En cuartos de final Colombia pasó al eliminar a Perú, con Ricardo Gareca como técnico, definición mediante remates desde el punto penal, luego de igualar sin goles, y en semifinales sucumbió ante Chile por 2 a 0, sin mostrar respuestas futbolísticas y rebeldía para dar vuelta la historia.
(Fuente: Minuto Uno)