Después de tanta espera, el DT Pablo Lavallén tiene a su primer refuerzo y nada más y nada menos que en el puesto que urgía una nueva variante, el de delantero. Se trata de Nicolás Maná, un futbolista de 22 años que llega de las inferiores de Boca Juniors.
El jugador ofensivo llega para pelear el lugar que dejó Javier Toledo, quien emigró a Estudiantes de La Plata. Nunca jugó en la Primera del fútbol argentino, aunque en una ocasión fue citado para enfrentar a Rafaela por el entonces entrenador Carlos Bianchi.
Jugó bastante en la categoría Reserva, equipo con el que le convirtió un gol a San Martín en 2013. También tuvo paso por al Universidad de Porres, en 2015.