Tres locales de barrio fueron los blancos elegidos por los delincuentes, aprovechando las últimas horas de la noche.
A las 21.30 del sábado, Máximo Peralta, de 28 años y propietario de una despensa ubicada en Paso de los Andes en la Sexta Sección, fue sorprendido cuando se encontraba atendiendo al repartidor Gustavo Vega (40), mientras esperaba Martín Duco, un cliente.
Con la amenaza de armas de fuego los ladrones lograron apoderarse de casi 5.800 pesos, discriminado en 2.200 pesos al dueño, 3.500 al repartidor y 100 pesos al cliente. Además se llevaron los celulares de las víctimas.
La denuncia quedó en manos de la Oficina Fiscal N° 2, con sede en la Comisaria 6° del barrio Cano.
En Godoy Cruz
El otro hecho denunciado, en este caso ante el personal de la Oficina Fiscal N° 3 de Godoy Cruz, ocurrió -también durante la noche del sábado- cuando un par de sujetos armados llegaron al minimarket de Figueroa Alcorta al 1500, donde se encontraba Gustavo Silva, de 50 años, al que apuntaron para quitarle unos 5.000 pesos, producto de la recaudación. Los delincuentes cargaron además una balanza electrónica y varios paquetes de cigarrillos y se dieron a la fuga.
En el Sur
En plena tarde, en una zona muy transitada en forma permanente y en un lugar catalogado como tranquilo por los vecinos, dos delincuentes armados asaltaron una panadería en San Rafael. Los sujetos, tras amenazar al dueño y a los clientes, escaparon llevándose unos 7.000 pesos.
El hecho sucedió el sábado alrededor de las 20.30 cuando el propietario de la panadería San Francisco, ubicada en Santa Fe y Casneti, fue sorprendido por dos individuos que entraron al local portando un arma de fuego.
En primer lugar amenazaron al dueño del local para que les diera la recaudación, y después a los tres clientes que se encontraban en ese momento comprando. Uno de los delincuentes se encargó de tomar el dinero tanto del panadero -alrededor de 6.000 pesos- como de los clientes, tres mujeres jóvenes. Tras el robo, y aún amenazando con el arma, huyeron.
En el barrio donde ocurrió esto, a pocos metros del bulevar de la avenida Hipólito Yrigoyen, donde hay movimiento permanente de gente, la modalidad del delito los dejó asombrados y temerosos.
"Este último tiempo aumentaron los robos en esta zona, pero nunca alguno de los vecinos se vio amenazado con un arma", señaló Andrea, que vive en los alrededores. "Muchos sufrimos robos. Estamos hartos de que no se haga nada", agregó.
Tras el asalto, la denuncia quedó radicada en la Comisaría 32°, como averiguación de robo agravado.
(Fuente: Los Andes)