El representante de la fuerza policial pertenecía al Comando de Prevención Comunitaria (CPC) de Almirante Brown, y se convirtió en el octavo efectivo, entre la Federal y la bonaerense, que muere en cumplimiento del deber en lo que va del año en la zona metropolitana.
El hecho se produjo el lunes cuando un joven fue asaltado por un grupo de delincuentes armados que le robaron una camioneta Dodge Ram en Glew. Vecinos llamaron al 911 y se irradió un alerta por la zona con el objetivo de detener a los asaltantes. Efectivos de la comisaría 4ta. de Longchamps que iban a bordo de un patrullero observaron el paso de la camioneta con tres ocupantes.
El conductor del vehículo sustraído embistió el móvil en el que iban Garay, quien quedó dentro del rodado en muy grave estado, y otro efectivo, que sufrió heridas leves.
Los delincuentes continuaron la huida a pie hasta que en el cruce de las calles Alsina y Simón Bolívar, en inmediaciones de la estación de trenes de Longchamps, donde intentaron robar una Renault Kangoo.
Sin embargo, otros policías que llegaron al lugar vieron la maniobra y dieron la voz de "alto", por lo que comenzó un tiroteo que culminó con uno de los supuestos ladrones muerto, identificado luego por la Justicia como Franco Maximiliano Gómez (19).
Además, un bombero voluntario de la localidad bonaerense de Guernica, partido de Presidente Perón, que pasaba por el lugar, identificado como César Mateos (54), recibió dos balazos.
Ambos policías fueron trasladados de urgencia al centro de salud donde murió Garay de un paro respiratorio. El bombero fue llevado al hospital Lucio Meléndez de Adrogué y también ingresó en grave estado.
En tanto, por el hecho fueron detenidos otros dos acusados, de 18 y 20 años, los dos sin antecedentes penales, al igual que el fallecido Gómez, que quedaron a disposición del fiscal Gerardo Mohoraz, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 15 del Departamento Judicial Lomas de Zamora.
La lista de policías bonaerenses asesinados este año se inició el 12 de enero con el teniente primero Roberto Osvaldo Ponce (49) y el teniente Roberto Medina (44) quienes murieron al tirotearse con delincuentes que pretendían asaltar a un repartidor de cigarrillos en la localidad bonaerense de Villa Diamante, partido de Lanús. El 15 de enero, el oficial subinspector Osvaldo Rodolfo Pannunzio (32) murió en la clínica Fitz Roy del barrio porteño de Villa Crespo, donde se encontraba internado gravemente herido luego de que el 31 de diciembre de 2015 fuera atacado a balazos por delincuentes con fines de robo cuando llegaba a bordo de su moto a su casa, en la localidad bonaerense de Merlo.
Los efectivos de la Policía Federal que murieron en enfrentamiento comenzaron con el bombero retirado Carlos Alberto Rodríguez (67), quien el 2 de enero fue asesinado de un balazo tras tirotearse con cinco delincuentes que quisieron robarle el auto en la localidad bonaerense de Villa Pineral. El 25 de enero el suboficial Diego Gastón Borges (40) fue asesinado de un balazo en el pecho en el partido de Morón cuando aparentemente se resistió a ser asaltado por cinco delincuentes que se movilizaban en tres motos. En tanto, el 12 de febrero: el subcomisario Pablo Antonio Goya (43) fue asesinado de un balazo en el pecho en medio de un tiroteo con delincuentes, en el que se efectuaron al menos 57 disparos, cuando se resistió a que le robaran la camioneta en la puerta de su casa de la localidad bonaerense de San Antonio de Padua. Finalmente, el 16 de mayo el cabo primero Miguel Nicolás Ángel Borejko (39) fue asesinado de un balazo que le disparó por la espalda un delincuente que, junto a un cómplice, lo interceptó para robarle el auto en la puerta de su casa de la localidad bonaerense de Villa Madero, partido de La Matanza.
(Fuente: Crónica)