Un momento atípico se vivió anoche en el programa "A
dos voces" cuando efectivos de la nueva Policía de la Ciudad de Buenos
Aires acudieron a los estudios de TN, tras un llamado del ministro de Seguridad
bonaerense Cristina Ritondo pidiendo la detención de un invitado al ciclo que
conducen Marcelo Bonelli y Edgardo Alfano.
Mientras el ministro esperaba su turno, los periodistas
entrevistaban a una persona que, de espalda a cámara, se identificó como
"Pedro" y dijo estar arrepentido de haber sido "uno de los
300" hombres encargados de levantar quiniela ilegal en la provincia de
Buenos Aires. Además, dijo que en su momento respondió al "Rey del
Juego" de Morón, Adrián Almaráz.
"Yo estoy obligado como funcionario público ante un
ilícito a hacer la denuncia", le dijo Ritondo a los periodistas del
programa y contó que "me levanté y lo denuncié porque estaba reconociendo
que había participado en acciones donde había pagado a policías", explicó
el ministro de Seguridad. Y agregó: "Es una declaración muy valiosa para
nosotros para las investigaciones que estamos haciendo. Por eso, llamé al
ministro Ocampo y a la Policía para que sea detenido y declare ante un
juez".
Adrián Almaráz era considerado uno de los "capitalistas
de juego clandestino" más poderosos de la provincia de Buenos Aires, pero
el 1 de septiembre cayó detenido en un procedimiento policial que incluyó
allanamientos y el secuestro de 15 sobres con dinero que, presuntamente, debían
llegar a las unidades policiales de Morón, Merlo, Haedo e Ituzaingó, entre
otras. Según se denunció, Almaráz recaudaba más de $500 millones al año por
este negocio.
Almaráz estaba siendo investigado desde abril de este año
por un equipo de inteligencia de la Policía que trabaja especialmente para la
Lotería.
El titular de Lotería de la provincia, Melitón López,
consideró en su momento que el juego clandestino "supera” al legal en una
proporción de "5 a 1”.
Es la primera vez que, al mejor estilo de los viejos
programas de Mauro Viale, la Policía entra a los estudios de canal 13 y TN para
detener a una persona que estaba siendo entrevistada. Esto provocó el asombro
entre los conductores, que lo expresaron al aire.