Obligan a menor argentino a irse a Italia con su papá

La madre está desesperada porque el niño no se quiere ir. Siempre vivió con su madre. Pero la Corte hizo lugar al pedido del padre italiano.
jueves, 17 de diciembre de 2015 · 21:39
 En pocos días Tomasso cumplirá sus 10 años, por lo que hace tiempo venía planeando con su mamá y sus tíos realizar un festejo. Pero los planes del cumpleaños se vieron empañados para su familia cuando se enteraron que el chico debe ser restituido a Italia a la brevedad para vivir con su papá, por decisión de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, informa el diario mendocino Los Andes.

Ante esta noticia los familiares del menor cambiarán el mencionado festejo por una marcha que se realizará el próximo lunes a las 11.30 en la puerta de la Legislatura provincial.

Toda esta historia comenzó hace 11 años cuando Mariana Paparini, madre del niño, se fue de Mendoza para comenzar una nueva vida en Italia. Allí conoció al papá de Tomasso, el italiano Luca Guglielmino.

Esta situación la llevó a denunciar en varias oportunidades ser víctima de violencia de género y hasta llegó a estar internada luego de ser golpeada por el hombre, tal como manifestó a este diario. "Tomasso muchas veces presenció los malos tratos y eso evidentemente lo afectaba”, resaltó.

Frente a este panorama y aprovechando que Guglielmino viajaba por trabajo, en abril de 2009 se volvió a nuestro país junto al niño, que en ese momento tenía 3 años. "Volverme no fue un capricho sino una decisión para dar una mejor vida a mi hijo”, aseguró convencida la mujer, que reconoció que sacó al niño de Italia fuera de la ley.

"Yo salí con la autorización firmada pero al no volver después de 30 días se considera una retención ilícita”, explicó.

Por este motivo, ha sido denunciada penalmente. "De eso yo me hago cargo, pero me vine porque no daba más”, dijo notablemente afectada.

Ese mismo año el padre denunció ante el Ministerio de Justicia italiano que su hijo Tomasso fue conducido a Argentina ilícitamente, lo que originó un procedimiento de restitución internacional.

Luego de un tiempo se determinó que el proceso correspondía a los jueces "con competencia en la localidad de Godoy Cruz”, donde el niño se encuentra viviendo junto a su madre.

"El juez al que le tocó el caso desde el principio se basó en las pericias psicológicas. Acordó con la asesora de Menores y determinó no restituirlo”, relató Paparini. En ese momento la mamá sintió que su hijo fue realmente escuchado.

"Por supuesto que él no se quiere ir a una tierra que no conoce con una lengua que no habla”, precisó. Esta primera instancia que la mamá consideró ganada fue apelada por el padre, pero la Segunda Cámara de Apelaciones de Mendoza ratificó la sentencia para que el pequeño se quedara con su mamá.

Con esta sentencia en contra, el padre italiano recurrió. "Desde la Suprema Corte citaron a Tomasso y le dijeron que se quedara tranquilo, que no iban a hacer nada para dañarlo”, narró la mamá. Pero a los dos meses recibieron la noticia del fallo que les había salido en contra: "Los jueces Alejandro Pérez Hualde y Julio Gómez ordenaron que él vuelva a Italia a la brevedad”.

Para Paparini, esta decisión es totalmente injusta y ha afectado notablemente la conducta de su hijo. "Estamos viviendo una película de terror. Hace cuatro noches que no puede dormir y me repite que no se quiere ir”, contó la mujer. 

Durante estos años, Tomasso ha mantenido contacto con el padre vía Skype y por una visita que hizo a la Argentina. "Él vino en 2010 cuando yo estaba de vacaciones con mi hijo y no lo pudo ver, por lo que fui denunciada”, comentó (ver facsímil de la noticia que publicó Los Andes). Luego en 2013 el hombre volvió y tuvo un encuentro con el menor.

"El padre vino con el cónsul, asistentes sociales y traductores, todos estuvieron en mi casa”, recordó. De todas manera, para ella, Guglielmino no demuestra verdadero interés en el niño. "En todos estos años no se ocupó de aprender español. Hace tres meses dejó de pagar la cuota alimentaria y cuando su propio hijo le pidió por internet que no se lo llevara él le respondió cualquier cosa”, remarcó la madre.

Recurso extraordinario

Si bien Paparini piensa recurrir esta sentencia ante la Corte Suprema de la Nación, tiene pocas esperanzas porque la Jurisprudencia le juega en contra. "A mi abogado se le terminaron las cartas”, reconoció con tristeza. Es que, según explicó, ella tiene prohibida la entrada a Italia por las denuncias del hombre, por lo que tampoco podría viajar allá para estar con su hijo. "Ni siquiera sé cómo va a hacer para cuidarlo”, expuso.

Por eso ahora pide con desesperación que alguien escuche a su hijo y cumpla con su voluntad. "Yo me responsabilizo por lo que hice, pero fue para dar una mejor vida a mi hijo. Él acá vive una vida feliz con su familia y amigos y no quiere irse a Italia”, subrayó.

El tío del chico, Germán Cona, está abocado a ayudar a Paparini a resolver esta dramática situación. "La verdad es que estamos bastante asustados por lo que vamos a hacer todo lo posible para retenerlo hasta que se revise el fallo”, contó. El hombre incluso destacó que si viaja, Tomasso corre peligro de vida.

"Ya lo dijeron los psicólogos. No se puede hacer la restitución porque no sabe italiano y prácticamente no ha tenido contacto con el padre”, indicó. 

A través del Facebook de su esposa Noelia, Cona está divulgando la historia y está organizando la marcha para el próximo lunes. "Vamos a festejar el cumpleaños de mi sobrino en la Legislatura a ver si nos aceptan un pedido para que los magistrados vayan a dar explicaciones de su fallo a la Cámara de Senadores”, precisó. Para complementar su lucha, también han creado un petitorio en Change.org buscando ayuda urgente para el pequeño.

Los argumentos de la Corte

El fallo de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza -firmado por Alejandro Pérez Hualde y Julio Ramón Gómez- que resuelve la restitución a Italia de Tomasso, explicita que se trata de un caso difícil.

"Resulta por demás complejo calificar de arbitraria o incorrecta una sentencia que intenta preservar el actual centro de vida del niño; que valora la negativa del menor a ser restituido a su país natal junto con un padre del que fue separado durante muchos años”, expone y continúa: "Sin embargo, aun cuando pueda resultar difícil, complejo y hasta doloroso para Tommaso, y para que él lo comprenda atento a su corta edad, lo cierto es que la Justicia no puede convalidar ni legitimar una ilicitud por el mero transcurso del tiempo”.

Más adelante, los jueces manifiestan que la Corte Nacional es clara y determinante a la hora de ordenar el cumplimiento de la Convención de La Haya "sin que el simple transcurso del tiempo, o la integración del niño a su nuevo centro de vida, incluso la negativa del menor, sean elementos relevantes para negar la restitución reclamada”, escribieron. 

Con respecto a esta negativa, señalan que la opinión de Tomasso no es autónoma ni independiente. "Tal como lo constata el profesional interviniente en la pericia de fs. 192/193 (autos n° 1931), tengo la clara convicción al escucharlo de que su relato no es espontáneo; repite historias y experiencias que fueron contadas por su madre. En realidad, lo que se percibe en el niño es un enorme temor a ser separado de su madre; su mundo y su vida es con su mamá”, dice el fallo, y agrega: "Por ello, frente a una opinión del menor, que no luce auténtica sino impuesta por su madre, su negativa al reintegro no debe primar sobre los derechos en juego y la normativa internacional vigente”.

Así, el fallo de 14 hojas resuelve que "el reintegro de Tomasso a Italia debe ordenarse de manera urgente. Ahora bien, a los fines de que esta decisión sea lo menos traumática posible para el niño y sea efectivamente cumplida, deberán adoptarse algunas medidas que surgen de la Guía de Buenas Prácticas elaborada por la Conferencia de La Haya para asegurar el cumplimiento y efectividad de los objetivos de la Convención”.

Fuente Los Andes / Carla Romanello

Comentarios