¿Por qué los argentinos somos adictos a Twitter?

Argentina es el segundo país de América Latina que más usa Twitter. El 60 por ciento de la gente entra todos los días. Es la red preferida de los chicos.
domingo, 15 de noviembre de 2015 · 10:15

Como un traje confeccionado por un sastre, Twitter parece hecho a medida de los argentinos. La red social del pajarito celeste nos atrapó. Desde que irrumpió en la escena online, allá por el ya lejano 2006, pero sobre todo en los últimos años, Twitter se nos pegó a nuestras costumbres como un imán poderoso. Nos enloquece. Provoca adicción. Si bien la herramienta nunca dejó de crecer en todo el mundo, en algunos países se usa más que en otros y tiene una mayor influencia en la agenda mediática. Según un informe de la consultora Nielsen, más del 60 por ciento de los usuarios argentinos que tienen Twitter, lo usa todos los días y más de la mitad lo abre desde su celular para informarse y enterarse de las noticias de último momento. En nuestro país tiene un promedio muy alto de uso: 45,5 minutos por mes, sólo superado por Venezuela y muy por encima de Brasil, México, Colombia, Perú y el resto de los países de América Latina. Otro informe, de la consultora FindaSense, revela que los adolescentes argentinos son los únicos de la región que eligieron esta red social como la número uno. ¿Para qué la usan? Para "hacer catarsis”.

¿Por qué nos gusta tanto? La comunicación en Twitter suele ser caótica y está plagada de humor negro, ironías, polémicas, filosos comentarios sobre cualquier tema, producto o persona. No hay filtro. Mientras muchos tuiteros suelen ser agresivos y hasta crueles, a la inversa, también abundan los que ayudan a los más necesitados, difundiendo datos de ofertas de trabajo o dadores de sangre. Twitter también sirve de terreno fértil para causas importantes, como la enorme manifestación#NiUnaMenos contra el femicidio organizada este año en apenas dos semanas por un grupo de periodistas mujeres.

Si es cierto que los argentinos somos fanáticos de las polémicas sin sentido y adoramos las eternas charlas de café, entonces Twitter es la nafta perfecta para echarle al fuego de nuestra idiosincrasia. "En los países donde hay clima político tenso, Twitter crece más rápido. Además, los porteños son hábiles discutidores y tiradores de consignas”, explica Darío Gallo, editor jefe de Clarín.com y uno de los que más alentó el uso de la herramienta para el uso periodístico.

Para Mariano Feuer, tuitero frenético y director de la agencia @EsViral, "Twitter es la combinación ideal de dos cosas que nos encantan: la polémica y el exhibicionismo. Su estructura asimétrica (que permite seguir sin ser seguido o viceversa) genera una interacción más parecida a lo que nos acostumbraron los medios masivos. Facebook es de pares (por lo que tiene poca viralización) y Twitter es de escalones. Que un famoso te incluya en su relato se ha convertido en uno de los orgullos más importantes de nuestro día a día. Le sumo a una tercera característica que tenemos como pueblo: la ansiedad. Twitter es ¡ya! Es estímulo. Hoy el tema es el penal pifiado por Higuaín, a los 5 minutos las elecciones y mañana el perro con dos colas”.

En los últimos años, parece haberse convertido en nuestro sistema nervioso central, monitoreado constantemente por los grandes medios de comunicación para captar novedades y las últimas tendencias y lanzarlas a sus audiencias, quienes, a su vez, las reingresan a Twitter en forma de cataratas de comentarios y opiniones. Todos tienen algo para decir. Con tuits de políticos, periodistas, deportistas, actores y diversos tipos de famosos, la herramienta social aporta cada vez más información al armado de las noticias diarias. Y en minutos estarán replicadas por toda la web gracias al retuit generoso de varios miles de seguidores. Y, así, la bola de nieve crece sin parar.

La radio y la tevé también encontraron en Twitter un termómetro en tiempo real, ya sea para captar el feedback minuto a minuto de sus oyentes y televidentes (a través de palabras que sirven de etiquetas, llamadas hashtags), para la elaboración de su agenda o para continuar en contacto con la masa tuiteril antes y después de los programas. Sebastián Wainraich, desde Metro y Medio (FM Metro 95.1) explica aViva: "Creo que usamos Twitter como todos los demás. Nos escriben los oyentes y muchas veces aportan datos muy útiles. Pero siempre hay que estar atento a que no sea cualquier cosa lo que dicen. Porque así como está muy bien usarlo, también la red da anonimato e impunidad”.

En la tevé, la ahora bautizada segunda pantalla se instaló rápido gracias a la proliferación de los smartphones y las tablets. Cada vez son más los que miran sus programas favoritos y comentan en vivo entre sus seguidores de Twitter lo que pasa en la pantalla. Y los programas ponen en vivo algunos de esos tuits y la rueda tuitera gira sin fin.

El círculo mediático. La mayoría de los famosos locales llegaron un poco tarde a Twitter y los llamados mediáticos lo hicieron con su estilo: a los gritos. Pero muchos de ellos supieron encontrarle rápido la vuelta a la plataforma para generar polémicas, acusarse unos a otros y responder al instante lo que alguien dijo de ellos en radio o tevé. A veces son tuits escandalosos, venganzas, pases de facturas, agresiones e insultos. Pero otros son más cautelosos, educados y prolijos a la hora de escribir desde su móvil.

La actriz y modelo Luisana Lopilato es la mujer argentina con más seguidores (supera los 5 millones). "Empecé a usarlo en 2009 pero sin entender mucho para qué servía”, le cuenta a Viva. "Le fui tomando la mano y ahora es imprescindible cuando viajo y quiero estar en contacto con mis fans, las noticias de Argentina, mis amigos y familiares. También me sirve mucho para desmentir públicamente informaciones erróneas.”

El contacto directo con el público es otra de las ventajas que Twitter le regaló al mundo de las celebridades. Gracias a la gran cantidad de seguidores, Lopilato es una famosa que ya cobra por hacer publicidad, que en general consiste en escribir tuits patrocinados sobre productos o servicios de marcas interesadas en este tipo de avisos. El periodista Juan Pablo Varsky fue uno de los precursores en hacer tuits pagos: arrancó durante el Mundial de Sudáfrica 2010. Cinco años después ya son más de cincuenta los famosos que prestan su nombre en algún tipo de aviso pago. También están los llamados influencers o tuitstars, que son aquellos que, sin llegar a ser famosos tradicionales en los medios masivos, son muy seguidos y traccionan una buena cantidad de seguidores en sus redes sociales. Ellos también reciben propuestas publicitarias de marcas.

Quien tiene un extraño récord es Santiago del Moro: lo siguen más de un millón de personas pero él no sigue a nadie. Lo explica: "Me parece injusto seguir a diez o a cien y no a todos, así que opté por no seguir a nadie y usar mi Twitter para recibir mensajes. A veces tuiteo o hago RT de algo que me interesa que se conozca pero lo que tengo para decir lo digo en la radio (POP 101.5) y en Intratables todas las noches”.

El ex jugador de Boca, hoy comentarista de fútbol, Diego Latorre lo usa empujado por su esposa, la incontinente Yanina Latorre. Ella es una de las que mejor supo aprovechar la plataforma como trampolín para saltar a la radio y la TV. "No tengo filtro. Digo lo que pienso”, dice Yanina. La lista de famosos tuiteros es extensa. Desde Marcelo Tinelli y Moria Casán hasta Horacio Cabak y Fierita. Jorge Rial (3,4 millones) está entre los más seguidos. ¿Quiénes faltan? Los dos mejores: Diego Maradona y Lionel Messi.

Otra razón del éxito de Twitter responde a la época actual. Con las redes sociales, donde el límite entre la fama y el anonimato se diluye, para el público resulta muy atractivo poder hablarles directo a los famosos. O de, al menos, tener la posibilidad de que alguno le responda un comentario (o le haga un RT).

Juego de tronos. Jugar. Eso hacen todos los días otros tuiteros comoMic y Mouse, la Dra. Pignata, Don Ramongo, Smoke Seller, Viviana Sarnosa, Basta de Cachudos, Coronel Gonororrea, Steve Zonajobs y varios más. Escudados en un personaje inventado, se basan en el humor absurdo, la ironía, el juego de palabras y el doble sentido para conseguir una gran masa de seguidores que mueren de risa con sus tuits y, obvio, los retuitean.

En 2013 se publicó un libro con los mejores tuits de Mic y Mouse, escritos en realidad por Santiago Vallesi. "El que no entiende Twitter piensa que somos un montón de personas diciendo incoherencias. El que lo entiende también”, explicó el personaje.

La Chica Sabrina fue otro caso muy exitoso. Era una conmovedora y fraternal joven de clase baja, creada por los guionistas Carolina Aguirre (Farsantes, Guapas, Signos) y Pablo Pérez Correa. Los tuits de Sabrina, plagados de errores ortográficos, eran sus reflexiones sobre la realidad que ella miraba casi siempre a través de la televisión desde algún lugar del conurbano bonaerense.

Sabrina dejó de tuitear el año pasado, pero antes publicó su libro, dibujada por Bernardo Erlich, y dejó algunos modismos que aún hoy se siguen usando en Twitter (como nocierto?). Entrevistada para esta nota, aceptó renacer para aportar su granito de arena y que logremos entender por qué Twitter prende tanto entre nosotros: "Hay k dificil. Creo ke sabe ser una gran konpania para las persona ke estamon sola en kasa porke lo podemos komentar los chimento kon otras seniora,ver las foto de las kriatura de los amigo,preguntarlo kocita a los famoso, es komo si redepente todas las persona seria amigo tullo, nocierto?

 

El top 10 de los argentinos con más seguidores

1- Papa Francisco                10,1 millones

2- Sergio Kun Agüero           9,2 millones

3- Marcelo Tinelli                  6,8 millones

4- Javier Mascherano           5,7 millones

5- Gonzalo Higuain               5,5 millones

6- Luisana Lopilato               5,2 millones

7-Paula Chaves                      4,2 millones

8- Cristina Kirchner              4,05 millones

9- Diego Torres                      4,01 millones

10- Ezequiel Pocho Lavezzi   3, 9 millones

 

 

(Fuente: Clarín) 

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