Lo encuentran muerto por una presunta asfixia erótica

El cuerpo sin vida de un individuo de 38 años fue hallado en avanzado estado de putrefacción en una vivienda del partido de Merlo. Sospechan que falleció a causa de un juego sexual, ya que lo encontraron con una soga en el cuello atada a su pierna.
miércoles, 11 de noviembre de 2015 · 08:19
Las autoridades policiales investigan la muerte de un hombre de 38 años, cuyo cadáver, en avanzado estado de putrefacción, apareció dentro de una vivienda. El tremendo suceso se registró en la localidad bonaerense de Parque San Martín, en el partido de Merlo, y una de las teorías de los pesquisas sostiene que el individuo habría fallecido a raíz de una asfixia, mientras intentaba lograr un mejor éxtasis sexual.

Pero los servidores públicos no han dejado a un lado otras hipótesis con respecto al episodio, que tiene ribetes muy confusos, ya que tampoco se descarta que el sujeto haya perdido la vida debido a una violenta agresión consumada por delincuentes en el interior del inmueble.

Los voceros revelaron que la infortunada víctima, de nombre Claudio, de 38 años, fue encontrada en una finca situada en Lourdes al 100, en el citado distrito, en el oeste del conurbano provincial.

Trascendió que el horrendo caso se descubrió cuando un familiar del hombre concurrió a la vivienda porque hacía varios días que desconocía el paradero de su pariente y, en dichas circunstancias, observó el cuerpo sin vida de Claudio, motivo por el cual avisó de esa terrible situación a los pesquisas policiales de la comisaría de Parque San Martín (3ª de Merlo).

De inmediato, los integrantes de la mencionada seccional arribaron al escenario de la tragedia, oportunidad en la que hallaron el cadáver de Claudio, que presentaba un avanzado estado de descomposición.

Según manifestaron los informantes, el fallecido tenía la cabeza envuelta en una sábana. Pero, lo que más llamó la atención de los policías fue que un cordón sujetaba el cuello de la víctima con una de sus piernas.

Posteriormente, los investigadores dialogaron con los habitantes del humilde vecindario, quienes les dijeron que, días atrás, habían observado a la víctima junto a otro sujeto, mientras ambos compraban, en un negocio del barrio, una botella de gaseosa lima-limón y otra de fernet.

Hipótesis 

A raíz de esos detalles, los policías manejan 2 hipótesis con respecto a la muerte del hombre. Una de ellas sostiene que la víctima habría perecido accidentalmente, cuando llevaba a cabo una práctica sexual denominada asfixia erótica, destinada a lograr un mejor placer, mientras se hallaba en compañía de otro sujeto y posiblemente de más personas.

La restante teoría indica que Claudio habría sido agredido por un grupo de peligrosos marginales en el interior de la vivienda y que estos individuos lo habrían atado de esta manera, para impedir que efectuara movimientos de resistencia.

Práctica ligada a actos fetichistas

La asfixia erótica, también llamada hipoxifilia o hipofixiofilia, es una manera de obtener mejor satisfacción a través de la disminución de la respiración, durante la actividad sexual.

Esta metodología consiste en impedir la respiración de la pareja o la propia, ya sea mediante la obstrucción de las vías respiratorias o bien al cubrir la cabeza con elementos plásticos o de látex y también gracias a un acto de semiestrangulación. Se trata de una actividad sexual peligrosa, que ha llegado a ser causa de muerte.

Cuando lo practica una persona sola, se denomina asfixia autoerótica. Esta práctica se realiza casi siempre junto a otras actividades fetichistas.

Al respecto, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría considera que la privación de oxígeno, con la intención de incrementar la intensidad del orgasmo se clasifica como hipoxifilia.

Se dice que las prácticas de esta naturaleza pueden ser denominadas breathplay (juego con la respiración) o edgeplay (juego de borde, o juego riesgoso), y generalmente incluyen la participación de otra persona.

​El 4 de junio de 2009, el famoso actor David Carradine fue hallado muerto en un hotel, en la ciudad de Bangkok, en Tailandia, con signos de haber practicado la asfixiofilia.

(Fuente: Crónica) 

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