Eran las 8:35 del pasado 12 de enero cuando las cámaras de Seguridad de Ezeiza filmaron descendiendo de un vuelo que llegaba de España, al fiscal especial Alberto Nisman, por la escalera mecánica del sector de arribo de pasajeros.
Se lo notaba ansioso, con los nervios propios de quien llegaba de Europa para completar una tarea demasiado compleja. Nada menos que una denuncia penal gravísima por presunta complicidad con el terrorismo iraní, que involucró a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández y al canciller Héctor Timerman, además de dirigentes políticos y comunitarios.
El video refleja que Nisman se movió apurado en busca de su equipaje y saludó con un beso en la mejilla a un hombre que respondería al nombre de "Martín", que según fuentes inobjetables, sería un oficial de inteligencia de confianza del ex director de Contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia Jaime Stiusso, reveló Tiempo Argentino.
¿Por qué Nisman habría sido recibido por un espía antes de completar la denuncia contra el Poder Ejecutivo? Nadie lo sabe y es materia de investigación en la causa que busca hallar una respuesta a su sospechosa muerte dentro de su departamento de Puerto Madero.
Además, Nisman contaba con diez agentes de la Policía Federal como custodia permanente, pero lo esperó un presunto agente de Stiusso que lo saludó con un beso en la mejilla.
Eso no significa de ninguna manera que el mencionado supuesto espía tenga relación con la muerte del fiscal. Lo habría ido a buscar. Lo que pasó luego es materia de la instrucción del expediente. Aunque es un dato que llama la atención.
La Secretaría de Inteligencia (SI) tiene entre cuatro y cinco empleados de su planta permanente en el sector Seguridad del aeropuerto de Ezeiza, un lugar estratégico con acceso a sectores para prevenir atentados y visualizar la partida y la llegada de presuntos sospechosos de causas complejas vinculadas al tráfico de drogas, el lavado de dinero y el terrorismo internacional.
La filmación de Nisman con el tal "Martín", que difundió ayer el canal de noticias C5N, resulta sugestiva: no se trata de una cámara fija que capta el paso de las personas que atraviesan ese campo óptico, sino de una que parece seguir paso a paso los movimientos del fiscal.
En todo caso, lo que demuestra el saludo afectuoso al sujeto que aparece en la pantalla, sería otra prueba del aceitado y probado vínculo que tuvo Nisman con sectores del espionaje nativo e internacional.