El arma calibre 22 largo encontrada debajo del cuerpo del fiscal Alberto Nisman en su departamento y que sería la que le causó la muerte se la prestó un empleado de una fiscalía, que se la había llevado el mismo domingo a la mañana.
Fuentes judiciales confirmaron esta tarde a NA que así lo declaró el empleado en la causa y también sostuvo que el mismo Nisman se la había pedido "por cuestiones de seguridad".
A la vez, lo declarado por esta persona "es coincidente con el registro de su ingreso al edificio donde vivía el fiscal", con el objetivo de llevarle el arma que le había pedido.