martes 12 de mayo 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
historia

Cuestión de sangre: padre e hijo narco

Un jubilado de 83 años fue detenido en el operativo “Legado Paterno” por ser presunto jefe de una banda de traficantes. Su heredero, también preso, iba a quedarse con el negocio.

Por Redacción Tiempo de San Juan

POR LUCAS CREMADES       

La mirada de algunos diarios puede pretender simular un tratamiento muy diferente si frente a un caso de narcotráfico surgen, entre los implicados, personas vinculadas a empresas y monopolios dominantes. 

Por esta razón, tal vez, un día después de que el domingo 21 de septiembre apareciera en el diario La Nación la noticia de que un argentino de 30 años, llamado Vladimir Facundo Bezic, gerente de recursos humanos de Cablevisión (ver recuadro sobre el perfil), intentara traficar hacia Montevideo unos sesenta y cinco kilos de cocaína valuada en 360.000 dólares, la información casi que desapareció, o dejó de cubrirse por los medios.

Sin un GPS de última tecnología es muy difícil precisar cuál es la distancia que hay entre la isla de Solta, en Croacia, y General Roca, provincia de Río Negro. La respuesta podría darla uno de los tantos croatas que escaparon de sus tierras y llegaron a la Argentina en 1935, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, para afincarse en la inmensa región patagónica. Uno de ellos fue Frane Bezic, quien arribó desde su tierra natal junto a su esposa y sus dos hijos, Wenceslao e Iván, para afincarse en el apacible poblado de Roca, en el Alto Valle de Río Negro.

El destino quiso que los hermanos Iván y Wenceslao Bezic tomaran caminos disímiles y opuestos. Iván se hizo cura y es, desde hace 40 años, el párroco de Río Colorado, ubicado a 320 kilómetros de Roca. Localidad donde hoy vive su hermano Wenceslao, de 83 años, quien se encuentra detenido desde el jueves 18 de septiembre, con prisión domiciliaria, tras ser acusado de dirigir una organización dedicada al narcotráfico. La detención del croata en su domicilio se realizó pocas horas después de que su hijo, Vladimir Facundo Bezic, de 30 años, fuera apresado en Dársena Norte antes de embarcar en un barco de Buquebus junto a su esposa y su hijo de dos años rumbo a Colonia, Uruguay, con 65 kilogramos de cocaína ocultos en su automóvil Volkswagen Vento Variant.

Aunque en tiempos diferentes, la historia delictiva de Wenceslao Bezic tiene ribetes similares a los de Bonnie and Clyde. Célebres fugitivos, ladrones y criminales de Estados Unidos, considerados como "Enemigos Públicos” entre 1931 y 1934 por la prensa norteamericana. Tras casarse muy joven y tener dos hijos con su primera mujer, Wenceslao empezó a tener problemas con la policía a raíz de venta de autos y de electrodomésticos; según relata la precisa crónica del Diario Río Negro, en su edición del pasado 24 de septiembre. De ahí en más, "Wence”, como se lo conoce al croata en sus pagos, empezaría un recorrido delictivo durante más de sesenta años. Tras fugarse a Chile, el delincuente viajó a los Estados Unidos movido por la esperanza, su facilidad para los idiomas y su enorme confianza. Pronto le llegaría la sombra en la ciudad de Atlanta, donde estuvo tras las rejas, condenado por tráfico de estupefacientes durante cuatro años. Luego fue deportado al terruño de donde había huido su padre, Croacia. Allí permaneció durante dos años hasta regresar nuevamente a la Patagonia, donde conoció a su esposa y compañera de toda la vida, María de los Ángeles Leonor Fonzalida, con quien tuvieron cuatro hijos, entre ellos Vladimir Facundo, el menor.

Wenceslao conoció también la vieja cárcel de Caseros, allá por la década del ochenta. Según el relato de su hija María al Diario Río Negro, "fue ahí, creo, donde se terminó de afirmar como narco. Vivíamos como ricos”, sostuvo María en sus declaraciones al periódico rionegrino.

Luego cayó preso, otra vez, en Salta, en 1989. Época en la que su mujer, Leonor, se incorporó a dirigir los actos delictivos de su marido. "Acá empiezan los dos en el raid narco. Pero pocos meses después mi madre cae presa y la llevan a Ezeiza. Mi padre sigue preso en Salta”, testimonió su hija.
Corría la década del noventa. Wence volvió a prisión. Esta vez en Jujuy. En tanto que su esposa fue liberada en 1993. Para nada conforme con su suerte, el matrimonio Bezic, sin tener la fama de Bonnie and Clyde, llegó a Buenos Aires cargado de ilusiones junto a sus dos hijos menores. La buena fortuna no estuvo de su lado. El matrimonio pasó tres temporadas distanciado, aunque en igualdad de condiciones, en el penal de Ezeiza. Otra vez a causa del tráfico de drogas. Su salida del presidio bonaerense coincidió con la llegada de Vladimir a la ciudad. Llegaron a compartir una pensión en Capital post crisis del 2001. Padre, madre e hijo vivieron juntos hasta el 2004, cuando Wenceslao decidió probar suerte en Francia, donde fue parar con el traje a rayas durante cuatro años.

La saga de delitos y presidios parece cerrarse en 2008. El croata, de gran porte, decidió regresar a su tierra roquense, donde lo aguardaba su querida Leonor. "Siempre, siempre estuvieron juntos, juntos para delinquir, pero juntos”, confesó al matutino Río Negro, con cierto romanticismo épico, su hija María.

Con esta serie de antecedentes acumulados durante décadas, y con una investigación en marcha que se inició en 2013 a partir de que la DEA (agencia antidrogas de los Estados Unidos) alertara sobre el paradero de un ciudadano holandés que enviaba "mulas” con droga rumbo a Europa desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, la causa, que se tramita en el Juzgado Federal Nº 1 de Lomas de Zamora, fue denominada por los investigadores bajo el nombre de "Legado paterno”, a causa del negocio criminal diagramado entre padre e hijo, a quien Wenceslao le habría pasado la posta. Alertados por la DEA, el juez federal Alberto Santa Marina, su secretario Augusto Peloso, el fiscal federal Diego Iglesias y los detectives de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, al mando del comisario inspector Néstor Roncaglia, pusieron en marcha una investigación que duró más de un año. A partir de escuchas telefónicas aparecía el apellido Bezic y la información de que los narcos ingresaban cocaína desde Bolivia, a través de la provincia de Salta, y mediante un previo paso por alguna ciudad de Santa Fe o Córdoba, una vez en Buenos Aires, la droga era traficada hacia Uruguay y Chile y posiblemente hacia algún país europeo. "Presumimos que ya habían realizado otras entregas de cocaína a Uruguay”, informaron a esta revista desde el juzgado. 

La pantalla de Vladimir Bezic parecía ser la indicada. Con estudios de abogacía en la Universidad Católica Argentina (UCA) y Recursos Humanos en la Universidad del Salvador, se hizo un lugar en el mundo empresarial hasta llegar a trabajar como jefe regional en Cablevisión. Con un muy buen pasar económico, recientemente casado y con una casa en un barrio privado de Tigre, la logística en marcha parecía aceitada. Así fue como diagramó el traslado de cocaína desde Salta hacia Buenos Aires para llevarla él mismo junto a su familia hacia Uruguay.

Con pruebas certeras y acumuladas tras seguimientos logísticos y escuchas telefónicas durante meses, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo en simultáneo.

Y así fue que mientras Wenceslao –herido de un balazo meses atrás durante un confuso episodio de robo en Uruguay– no opuso resistencia al ser detenido en su domicilio, Gendarmería Nacional apresó en el country San Ramón de la Nueva Orán, en la provincia de Salta, a Javier Fernández y su esposa. A la vez, los investigadores detuvieron en Buenos Aires a otro sospechoso de integrar la banda narco, quien sería de nacionalidad uruguaya, llamado Luis Ignacio Fros, informaron desde el Juzgado Federal Nº 1 de Lomas de Zamora.

Mientras tanto, el botín de cocaína que da cuenta del modus operandi de la banda liderada por el abuelo de 83 años se encontraba oculto en un compartimento especial hecho entre el baúl y el respaldo del asiento trasero del auto de Vladimir Bezic. "Sorprende que haya intentado pasar 65 kilogramos de cocaína disimulados en un compartimento y en un baúl repleto de juguetes, intentando dar cuenta de que se iban de vacaciones familiares con su mujer y su hijo”, destacaron las fuentes que investigan la causa.

Mientras el presunto abogado Vladimir Bezic se escudaba en su hijo de dos años y su esposa, Natalia Capaccioli, daba testimonio ante la policía de desconocer la actividad de su esposo ligada al narcotráfico, los detectives de Drogas Peligrosas a cargo del inspector Roncaglia allanaron el domicilio del matrimonio en el barrio cerrado San Isidro Labrador, en Tigre, en donde secuestraron otros 15 kilos de cocaína.

"De acuerdo a las pruebas adjuntadas en el expediente, todo indica que Wenceslao Bezic, con probados antecedentes de narcotráfico, es el presunto jefe de la banda. Tal vez debido a su edad y a su malestar físico a causa de una herida de bala, de a poco, incorporó en la logística de traslado de la droga a su hijo Vladimir”, indicaron fuentes de la investigación.

Un legado paterno difícil de explicar pero imposible de querer ocultar. Sea quien sea y venga de donde venga. 

De frente y perfil

En su perfil Linkedin, Vladimir Facundo Bezic muestra sus antecedentes como gerente de recursos humanos. Allí figuran su paso como Analista Jr. Relaciones Laborales Corporate en Primera Red Interactiva de Medios Digitales  S.A. y como Analista Jr. RRHH en ATWORKS S.R.L. (Rubro Gráfico). En el ítem de su trabajo actual, Bezic aparece como Jefe de Area Regional RHHH -Operación Litoral en Cablevisión - Fibertel. Analista Sr. Relaciones Laborales - Area Corporate Cablevisión// Fibertel Argentina en Grupo Clarín. Analista RR.HH Administración de Personal en Multicanal S.A. También aclara sus estudios en la UCA y en Ciencias Empresariales de la Universidad del Salvador.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
el curioso video de fini lanusse en medio del escandalo de la propofest

Las Más Leídas

Quién era la joven madre que murió en un choque en Pocito
Registran actividad geotérmica en un volcán que se consideraba extinto: está cerca de San Juan
Cuenta regresiva en el Híper: confirmaron cuándo abrirá La Anónima
Ariel Eduardo Jaime en uno de los eventos sociales de su empresa.
Dos de los empleados judiciales detenidos por el robo de aires juran ser inocentes y señalan al tercero como el sospechoso video

Te Puede Interesar