El hombre llevaba prácticamente un mes desaparecido. Sus familiares directos, preocupados y sospechando lo peor, radicaron una denuncia ante la Policía hace algunos días. El paso de las jornadas sin noticias hacía presagiar un mal final para esta historia.
Finalmente, el augurio se convirtió en realidad cuando el cadáver fue finalmente encontrado. El ex guardiacárcel yacía enterrado en el patio de su propia casa. Estaba envuelto con una frazada, y a su vez dentro de una bolsa, en una fosa cavada con una pala, informa el diario La Voz de Córdoba.
Juan Carlos Medina (61), un exempleado del Servicio Penitenciario de Córdoba, fue encontrado muerto y sepultado en el patio de su casa, en el centro de la localidad de Santa María de Punilla, 10 kilómetros al sur de la ciudad de Cosquín, valle de Punilla.
Su esposa quedó detenida por homicidio agravado por el vínculo, por orden del fiscal de Cosquín, Martín Bertone.
Si bien la investigación transcurre en sus primeras horas, la presunción es que el drama sería la derivación final de sucesivos hechos de violencia familiar en ese hogar.