Por primera vez desde que Francisco es Papa, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) eligió a sus nuevas autoridades. Y se trató de una reelección, ya que José María Arancedo fue votado para extender su mandato hasta 2017.
Se cría que iba a dejar su cargo debido a que está por cumplir 75. En tanto, resta saber si durante la asamblea plenaria, que durará hasta el próximo sábado, se confirmará la visita del Sumo Pontífice a la Argentina en 2016.
Con una misa inaugural presidida por Arancedo, este lunes comenzó el plenario de la CEA que se desarrolla en la capilla de la casa de retiros El Cenáculo–La Montonera, de Pilar.
Del convite participan 83 obispos entre los que se cuentan 20 que fueron nombrados por el propio Papa Francisco en el último año. Ellos son los responsables de elegir a una nueva Comisión Ejecutiva integrada por un presidente, dos vicepresidentes y un secretario general. En la actualidad, además de Arancedo, conforman el órgano decisorio el obispo de Neuquén, Virginio Bressanello, como vicepresidente primero; y el arzobispo de Salta, Mario Antonio Cargnello, como vicepresidente segundo; y Enrique Eguía Seguí, como secretario general.
Aquellos que deberán dejar sus actuales posiciones son Héctor Aguer (La Plata), en Educación; Agustín Radrizzani (Mercedes-Luján), en Comunicación Social; y el obispo Joaquín Sucunza (auxiliar de Buenos Aires), en el Consejo Episcopal de Asuntos Económicos.
Se espera que durante el desarrollo de la asamblea llegue desde Roma la confirmación de que Francisco visitará la Argentina en 2016 para participar del Congreso Eucarístico Nacional que organiza la Arquidiócesis de Tucumán.
Fuente: Infonews