La Justicia ratificó hoy las penas contra los represores Pascual Guerrieri, Pagano, Amelong, Jorge Alberto Fariña y el médico Juan Antonio Zaccaría por la sustracción de Sabrina Gullino y su hermano mellizo en Paraná. Se trata de los hijos del sanjuanino Tulio "Tucho" Valenzuela que tuvo con Raquel Negro. la pareja y el bebé varón continúan desaparecidos desde la última dictadura, mientras que Sabrina recuperó su identidad en 2008 y ya conoce a su familia en San Juan, a quienes suele visitar. Abuelas de Plaza de Mayo festejó el fallo: "Se avanza en la reconstrucción de los derechos atropellados", dijeron desde la organización.
La Sala II de la Cámara de Casación Penal, integrada por los jueces Alejandro Slokar, Angela Ledesma y Pedro David, ratificó de esa manera las condenas contra Guerrieri a 14 años de prisión; Fariña (13 años); Juan Daniel Amelong (13 años); Walter Salvador Pagano (11 años) y Zaccaría (5 años).
Además de los casos de apropiación de los hijos del sanjuanino, se sumó el de la hija de María Elena Isabel Corvalán y Mario César Suárez Nelson, en cuya causa también se revocó el sobreseimiento de los apropiadores, una decisión judicial también celebrada por la asociación que preside Estela de Carlotto.
"La Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Paraná por el delito de sustracción de los hijos de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, Sabrina y su hermano mellizo que a la fecha se encuentra desaparecido al igual que sus progenitores. En la sentencia se ratificó que la niña fue sustraída de su madre", remarcaron.
Y agregaron: "Luego de permanecer ilegítimamente privada de su libertad en distintos centros clandestinos de detención comandados por Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Alberto Fariña, Juan Daniel Amelong y los civiles Walter Dionisio Pagano y Eduardo Rodolfo Costanzo, fue traslada al Hospital Militar de Paraná a dar a luz, donde se produjo el robo de los menores con la presencia del médico Sacaría, quien se desempeñaba en el establecimiento. Sabrina recuperó su identidad en 2008".
El juicio
Durante un juicio oral por crímenes de lesa humanidad sustanciado en 2011, el TOF de Paraná había encontrado Guerrieri, Amelong, Fariña y Pagano como coautores de la sustracción de los mellizos que la detenida Raquel Negro tuvo en cautiverio en el Hospital Militar de Paraná en 1978.
En tanto, condenó al médico Zaccaría como partícipe necesario de los delitos de sustracción de un menor y supresión del estado civil de otro.
En la sentencia se demostró que Raquel Negro, militante montonera que estaba detenido en el centro clandestino del Gran Rosario llamado “Quinta de Funes”, “fue traslada al Hospital Militar de Paraná para el alumbramiento, donde se produjo el robo de los menores con el concurso del médico Zaccaría que se desempeñaba en el nosocomio”, señala el Centro de Información Judicial (CIJ) de la Corte Suprema de Justicia, informó RedacciónRosario.com.
Uno de los bebés mellizos nacidos en cautiverio fue entregado a una familia para su adopción, mientras que el otro permanece desaparecido, explicaron a Télam fuentes de la querella.
Sabrina Gullino, la niña entregada en adopción, recuperó su identidad en 2008 y se convirtió en la nieta número 96 en conocer su verdadera historia.
Sus padres biológicos, Raquel Negro y Tulio Valenzuela, permanecen desaparecidos. En tanto que Sabrina pudo reencontrarse con su medio hermano Sebastián Álvarez, hijo de Negro con una anterior pareja.
La historia de Tucho y Raquel
Raquel nació el 26 de abril de 1949 en la ciudad de Santa Fe. Su familia la llamaba "Coca" y sus amigos "La Muda". Tuvo a su primer hijo, Sebastián, junto a Marcelino Álvarez, desaparecido a fines de 1976. Tulio nació en la ciudad de San Juan el 21 de mayo de 1945. Formó pareja con Alcira Fidalgo, secuestrada y desaparecida el 4 de diciembre de 1977 en la ciudad de Buenos Aires. Tiempo después, conoció a Norma Espinosa con quien tuvo a su primer hijo, Matías Nicolás, nacido en 1976.
Raquel militó en la JP, en el MVP, en la Agrupación Evita y en las FAR. Tulio militó en la Juventud del Partido Bloquista de San Juan y en la organización ARP en la Facultad de Derecho. Luego, ambos militaron en la organización Montoneros. Sus compañeros la llamaban "María" y a él "Tucho" o "Marcos".
Raquel y Tulio se conocieron en Rosario, formaron pareja y por un tiempo vivieron en Brasil. Regresaron en enero de 1978 a Mar del Plata, donde fueron secuestrados el 2 de enero, Tulio y Sebastián en la tienda Los Gallegos", Raquel -embarazada de siete meses de mellizos- en la esquina de Luro y Catamarca, a dos cuadras de la tienda. Fueron llevados al CCD "Quinta de Funes". Allí, se organizó un operativo en el que Tulio fue obligado a salir clandestinamente del país junto a represores con el fin de concretar un operativo de secuestro de dirigentes políticos en el exterior. La pareja simuló aceptar el plan negociando la restitución de Sebastián a su familia materna.
Tulio salió del país con los represores y una vez que pisó suelo mexicano, se fugó y denunció los crímenes de la dictadura en Argentina. Permaneció en México y el 25 de mayo de 1978 estableció el último contacto con su familia. Si bien se sabe que ingresó al país en el marco de la contraofensiva, no hay exactitud acerca de las circunstancias de su secuestro. De Raquel se supo principios de marzo de 1978 dio a luz una niña y un niño en el Hospital Militar de Paraná. Ambos bebes permanecieron internados en la unidad de terapia intensiva de dicho hospital, y luego fueron llevados al Instituto Médico de Pediatría donde ingresaron a la niña como "Soledad López" y al niño como "NN López". Las fuerzas de seguridad abandonaron a la pequeña en la puerta de un convento y fue dada en adopción a la familia Gullino.
Esta información pudo obtenerse a partir de una causa iniciada en mayo de 2005 en el Juzgado Federal N° 1 de la ciudad de Paraná, a partir de una denuncia realizada por el coordinador del Registro Único de la Verdad, Guillermo "Mencho" Germano. En la causa también se presentaron como querellantes, Sebastián Álvarez, Abuelas de Plaza de Mayo y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Paralelamente, a fines de noviembre de 2008, una joven que dudaba de su identidad se presentó en la filial de Abuelas de Rosario. A los pocos días de su entrevista la joven recibió una citación de la jueza que ordenaba la pericia genética dando intervención a la CONADI en el caso. El 23 de diciembre de 2008, la jueza informó a la joven que los resultados confirmaban que era hija de Raquel y Tulio. Luego Sabrina se comunicó con Héctor, su tío en San Juan, y ha venido a la Provincia a conocer a la familia de su padre.
Sus padres y su hermano que nació en cautiverio permanecen desaparecidos.