En medio de tanto debate anti cuarentena en Argentina, se viralizó un impactante testimonio de Mike Schultz, un ciudadano de Estados Unidos que asistió a una fiesta y terminó contagiado con coronavirus. Tras pasar seis semanas internado, mostró una foto previa a infectarse y una actual, y su brusco cambio físico buscó conscientizar sobre la necesidad de no subestimar la situación.
La publicación no solo impactó a sus 30,000 seguidores de Instagram, sino que rápidamente se viralizó en todas las redes sociales. La foto de la izquierda fue tomada aproximadamente un mes antes de que se enfermara por primera vez. Tomó la foto de la derecha en una sala de recuperación. Le agotaba levantarse de la cama unos minutos para tomar la foto, según su propio testimonio.

"No pensé que fuera tan grave como hasta que las cosas comenzaron a suceder. Pensé que era lo suficientemente joven como para que no me afectara, y sé que mucha gente piensa eso", contó el norteamericano, y afirmó que "quería mostrar que puede pasarle a cualquiera. No importa si eres joven o viejo, tienes condiciones preexistentes o no. Puede afectarte".
Schultz fue al hospital el 16 de marzo. Dos días antes, había llegado a Boston desde su casa en San Francisco para ver a su novio, el DJ de 29 años Josh Hebblethwaite. Estaba un poco deprimido pero no tenía fiebre.
La semana anterior, la pareja había ido a Miami Beach para el Winter Party Festival, una fiesta de circuito en la que Hebblethwaite estaba trabajando y que atrajo a miles de personas al área para una semana de eventos. Schultz publicó fotos de sí mismo sonriendo con amigos y declaró en Instagram que lo había pasado muy bien.