Bahía Blanca y Punta Colorada se disputan una inversión de 30 mil millones de dólares para una planta de Gas Natural Licuado (GNL) de YPF y Petronas, con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como pieza clave. Federico Susbielles, intendente peronista de Bahía Blanca, presionó al gobernador Axel Kicillof, mientras Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro, ya envió el proyecto a su Legislatura para adherir al RIGI y asegurar miles de empleos.
Susbielles se reunió con el presidente de YPF, Horacio Marín, destacando las ventajas de Bahía Blanca para el desarrollo del proyecto, incluyendo su puerto competitivo y recurso humano especializado. Sin embargo, Río Negro se posiciona mejor tras la afirmación de Marín de que la inversión depende de la adhesión al RIGI.
Weretilneck solicitó tratamiento urgente del régimen, argumentando que atraerá inversiones superiores a 200 millones de dólares con incentivos fiscales, posicionando a Río Negro como un destino clave para inversiones nacionales y extranjeras. Marín enfatizó que sin la adhesión al RIGI, no habrá inversión en la provincia que no lo haga.
La decisión final se espera para agosto, cuando YPF y Petronas evaluarán las variables económicas y logísticas de ambas locaciones. Marín destacó la necesidad de respuestas rápidas para permisos ambientales y otras condiciones legales. La disputa sigue mientras ambas provincias buscan asegurar esta millonaria inversión que transformará la matriz energética y económica de la región.