El expresidente de Bolivia, Luis Arce, fue aprehendido este miércoles en la ciudad de La Paz en el marco de una investigación por presunta corrupción relacionada con el mediático caso del Fondo Indígena. La detención se produce en un escenario de alta tensión política que profundiza la ruptura interna del Movimiento al Socialismo (MAS), dividido desde 2023 entre las facciones leales a Arce y a Evo Morales.
La exministra de la Presidencia, María Nela Prada, confirmó la noticia, y denunció graves irregularidades en el procedimiento, calificando la intervención del Ministerio Público como un "secuestro”. Según Prada, el expresidente, detenido en el barrio Sopocachi, no fue notificado formalmente, y su traslado a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) se llevó a cabo sin presencia de familiares ni información oficial. Arce fue ingresado a la sede de la FELCC y posteriormente trasladado a la unidad anticorrupción para prestar declaración.
El Rol de Arce en el Fondo Indígena
El caso que lleva a la detención del exmandatario se centra en su gestión como ministro de Economía (2006-2019) durante el gobierno de Evo Morales. Arce está involucrado en un presunto desfalco millonario de recursos públicos. La causa sostiene que, mientras dirigía el Ministerio de Economía (uno de los integrantes del órgano directivo del Fondo), Arce presuntamente autorizó desembolsos estatales hacia cuentas particulares, incluyendo la cuenta de la exdiputada Lidia Patty, quien actualmente está detenida preventivamente.
El Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino (Fondioc), eje del escándalo, administraba el 5% del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) con el fin de financiar proyectos productivos rurales. Entre 2006 y 2014, el Fondioc manejó más de 3.197 millones de bolivianos, equivalentes a 460 millones de dólares.
Gravedad del Escándalo
Considerado uno de los capítulos de corrupción más graves en la historia reciente de Bolivia, el caso Fondo Indígena expuso fallas profundas en la supervisión de fondos públicos. Las auditorías identificaron irregularidades en más de 1.000 proyectos y establecieron un daño económico estimado superior a los 182 millones de dólares.
Las investigaciones detectaron un patrón de desvíos, incluyendo:
- Desembolsos sin respaldo técnico.
- Pagos dirigidos a cuentas personales de dirigentes.
- Proyectos inconclusos o directamente inexistentes (obras fantasma).
La Fiscalía ahora busca determinar si la participación de Arce dentro del directorio y en las decisiones administrativas facilitó el esquema irregular de desvío de fondos.
Fractura del MAS y Tensión Política
La aprehensión de Arce no solo aborda un caso de corrupción, sino que también es interpretada como un movimiento clave en el contexto de incertidumbre institucional y la intensa lucha de poder dentro del Movimiento al Socialismo. El expresidente fue expulsado del MAS tras su llegada a la Presidencia.
La ofensiva judicial acentúa la división entre las facciones "evistas" y "arcistas”, reconfigurando el escenario político boliviano con múltiples causas abiertas ligadas a la gestión del periodo de mayor hegemonía del MAS.
Hasta el momento, las autoridades judiciales no han emitido un comunicado oficial sobre una eventual imputación formal ni sobre los pasos procesales que seguirán tras la detención.