El mes pasado, el Gobierno nacional dispuso el pago de un bono de $ 60.000 para trabajadores en relación de dependencia con ingresos mensuales inferiores a $ 400.000 netos, el cual las empresas deben pagar en dos cuotas de $ 30.000 en los meses de septiembre y octubre.
Este mes se cumple el plazo para pagar la segunda cuota, y en San Juan el acatamiento ha tenido sus matices. Hay que recordar que la Nación dispuso el pago por decreto, e incluso amenazo con multas a las empresas que no lo pagaran, así es que, aunque protesten, el empresariado sí o sí debe pagarlo en forma legal.
Un sondeo realizado por Tiempo de San Juan reveló que el sector del Comercio, donde la mayoría son locales chicos, sí han dado cumplimiento. En cambio, en las empresas grandes, los empleadores han “arreglado” con sus empleados. Es decir, han acordado diferentes modos de pago.
En San Juan ese pago corresponde a unos 50.000 empleados registrados pertenecientes a la construcción, agro, industria y comercio, aunque a no todos les corresponderá el pago del bono porque hay un grupo reducido que gana más de $400.000. Y quedan exceptuados otros 4.500 empleados mineros, que superan el tope.
El sector comercial que viene siendo castigado con una caída de ventas en cantidad de unidades, acató el cumplimiento del pago. Así los confirmaron en las tres cámaras capitalinas.
“Sí, los socios consultados nos han dicho que lo han pagado”, dijo Leonardo Borgogno, desde la Cámara de Comercio. Por su lado, Laura Zini, desde el Centro Comercial de San Juan aseguró que “la mayoría del comercio sí ha podido”. Marcelo Quiroga, desde la Cámara de Comerciantes Unidos, dijo que los socios “han hecho un gran esfuerzo”, pero han terminado de pagar la primera cuota. “Ahora este mes de octubre es la segunda cuota y con las bajas ventas no sabemos aún cómo se presenta la situación de cada uno y si podrán hacer efectivo este compromiso”.
Por su lado, Gastón Villordo, desde la Cámara de Comercio de Rawson; dijo que allá también se cumplió con el pago porque la mayoría del comercio del departamento tiene pocos empleados y es atendido por sus propios dueños.
Otros sectores
En la Construcción, Miguel Gili, presidente de la Cámara Empresarial de la Construcción de San Juan -CAEMCO- recordó que el pago del bono se debe completar este mes, pero admitió que “no todas las empresas han podido hacer frente a la cuota correspondiente al mes de Setiembre”. Gili dijo que varias han llegado a acuerdos con sus empleados para cancelarlo “bajo diferentes modalidades”.
En el sector bodeguero, la situación no dista demasiado. Mauricio Colomé, presidente de la Cámara Bodeguera; dijo que algunas bodegas pudieron y otras, no. “Se prestó a confusión porque justo hubo un bono establecidos por paritarias”, dijo. Por su lado, Gustavo Samper, desde la Cámara Vitivinícola indicó escuetamente que “sí, ha sido difícil de pagar”.
Desde la Cámara de Comercio Exterior explicaron que cada empresa llegó a acuerdos con sus empleados. Antonio Giménez, su titular, incluso dijo que muchas de las empresas del sector entregan bonos de productividad a sus trabajadores. “En el ámbito nuestro es tema de cada empresa cómo lo ha ido regulando”, dijo.
El resto del empresariado se ha manejado también con arreglos personales con sus empleados, según afirmó Dino Minozzi, presidente de la Federación Económica. “El tema del bono se arregló empresa por empresa, no por sectores. Cada empresa acordó con sus empleados cómo se va a pagar esto de acuerdo a la situación que tienen”, aseguró. El dirigente agregó que “hay empresa que lo han negociado de una forma, y otros, de otra manera” y consideró que sí se debe estar pagando porque no ha habido “ruido” en los sindicatos
El monto del bono para trabajadores en relación de dependencia es de $60.000 y, según lo anunciado por el Gobierno, se dividirá en dos cuotas de $30.000 a pagar en septiembre y octubre.
El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció la medida que fue oficializada a través del Decreto 438/2023 y que forma parte del Nuevo Programa de Fortalecimiento de la Actividad Económica y del Ingreso. Según Massa, la medida busca "mitigar la caída en los salarios reales causada por la inesperada aceleración inflacionaria".