Un piquete en Ruta 40, entre calles 10 y 11, puso el foco en los celadores, empleados del Departamento Hidráulica cuyo trabajo es controlar que el agua de riego sea bien usada por los productores, respetando sus turnos.
La Junta de Riego de Pocito denunció que en ese departamento faltan 5 celadores y que "es un caos el control del agua". Pidieron la urgente designación de nuevos empleados. Pero el titular de Hidráulica, Jorge Millón, dijo que mucha gente se jubiló y no han nombrado nuevos celadores porque hay menos tierra cultivada debido al avance de la urbanización. Igual aclaró que están analizando la situación del personal y el organigrama del departamento, pero aún no hay definiciones al respecto.
"Estamos analizando la mejor estructura y una vez definida vamos a empezar a hablar sobre qué mejorar o mantener. De los 240 celadores que teníamos inicialmente, hoy hay 225 es decir que el plantel se redujo muy poco, no es que haya 1/3 menos", dijo Millón.
Las cifras no coinciden con las que manejan las asociaciones de productores, Eduardo Garcés, presidente de la Federación de Viñateros, dijo que "tendrían que haber 600 celadores y no hay más de 420".
En la otra vereda, el titular de Hidráulica dijo que los 240 celadores se justificaban hace 30 años cuando el mapa productivo, en cantidad de hectáreas, era otro. "Hoy en muchos departamentos, los terrenos que eran productivos rurales pasaron a ser urbanos y son loteos privados o barrios, por el avance de la ciudad".
Los viñateros plantearon la necesidad de tener un celador cada 500 hectáreas y desde el ámbito estatal tienen otra mirada. Millón dijo que el valor promedio es de un celador cada 1.500 y hasta 3.500 hectáreas y que actualmente en San Juan hay uno cada 1.000 hectáreas. "Como el empleado no lo pagan los productores sino la sociedad, piden locuras. Creo que no les salió el piquete y esta es la lucha, acá cuidamos el interés público y ellos quieren que Hidráulica les ponga lo que quieren caprichosamente".
El funcionario denunció además las prácticas desaprensivas de los regantes, que si bien son de vieja data, se hicieron críticas en los últimos tiempos.
"Hay desaprensión a los derechos de riego de los mismos usuarios, hoy a la gente no le interesa romper una compuerta para que le llegue más agua a su propiedad, aunque está penado por ley. A la gente no le interesa, tira basura a los canales de riego, en verano los bañistas modifican el sistema de compuertas para hacer piletas y el agua se va a la calle. Estamos viviendo una situación social complicada que no se arregla con más celadores. Estas cosas pasan en Pocito, en Santa Lucia, en Rivadavia, en 25 de Mayo, lugares donde no tienen problemas de falta de celadores. Significa que lo que ponen como problema por falta de celadores no es tal", aseguró el Ingeniero.
Millón destacó que la repartición le cuesta a todos los sanjuaninos más de 200 millones de pesos al año y los únicos beneficiarios aportan 40 millones al año, "cuando la ley dice que todos los costos los debe asumir el usuario, el Gobierno decidió asumir parte de esos costos, pero no sus caprichos".
Explicó que la Ley de Aguas dice que la Comisión de Canales, bajo el ámbito de las Juntas de Riego integradas por los productores, es la responsable de velar por la buena distribución del agua, ellos mismos, los regantes organizados y no el Estado. Esto se diseñó así para que ningún funcionario sea quien decida cuándo riegan los productores, son los regantes los que deciden y definen los turnos. El celador es quien lleva el control de lo que decidieron los regantes, por lo tanto "la responsabilidad es de ellos, el celador es la herramienta que notifica lo resuelto y en eso Hidráulica no se mete, salvo que haya una dificultad mayor".
Millón destacó que estas normas las desconoce mucha gente y piensan que es responsabilidad del celador, cuando en el reparto de turnos es sólo el cartero. En casos de denuncias de robo de agua, el celador puede mediar pero si no hay acuerdo debe intervenir la policía.
El origen
Jubilados cuyos puestos no fueron ocupados por nuevos trabajadores. Es el motivo por el que hay 15 celadores menos en toda la provincia. La decisión responde a una política para reorganizar el personal y maximizar los recursos.
Millón explicó que en el Departamento Hidráulica, antes del actual régimen de incentivos aplicado en 2011, había una ley que establecía un régimen de privilegios del que no gozaban todos, y que le dio a la repartición muchos dolores de cabeza porque las diferencias salariales eran muy grandes. Con el nuevo sistema cesaron las fricciones, pero surgió otro problema: la gente no se quería jubilar y había empleados de más de 70 años, aseguraron. Tuvieron que aplicar una norma provincial que habilita a bajar salarios a quienes no quieren jubilarse, así lograron ordenar la situación y muchos se jubilaron.
En la década del '80 Hidráulica tenía unos 2.000 empleados, de los cuales 1.000 eran obreros que hacían canales, hoy no hay más de 15 obreros. Cuando Millón asumió la dirección del área, había 750 empleados y hoy son 500. "No se hacen más tareas de obras, acá estamos para administrar el recurso, y las tareas se tercerizan", dijo.
Cifras
240
Celadores había hace 10 años en toda la provincia.
225
Celadores son los que quedaron en actividad.