En el tradicional discurso previo al Carrusel Vendimial en Mendoza, la presidenta de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Hilda Wilhelm de Vaieretti, "dibujó" un panorama oscuro.
"Nos llena de desazón, recibimos el mismo precio de la uva de hace cuatro años y no nos alcanza. Nos lleva a la desaparición. Hoy todas las protestas son válidas", comenzó la presidenta de la Coviar.
Asimismo, analizó que "hay daños que no podrá ser reparados. La vitivinicultura entera pasa por una inédita situación de gravedad. Acumulación de stock que incide negativamente en el precio de la uva".
"La inflación y el valor del dólar son sin dudas las principales causas. En condiciones normales, no sobra ni un grano de uva. No teníamos ni un litro de excedente. En 2010 teníamos que importar", continuó
Antes, según Vairetti, "crecían las ventas en el exterior. Hasta 2008 fuimos el primer exportador mundial de mosto".
En la misma línea, pidió: "Tenemos que aunar esfuerzo para salir de esta situación. Tenemos que producir urgentes modificaciones en la política económica tendientes a reducir la inflación".
Por otra parte, sin nombrar la actividad, dejó un mensaje para quienes intentan impulsar la minería en la provincia: "En la competencia por el agua hay otras alternativas que cual canto de sirenas proponen rápidas ganancias para actividades meramente extractivas".
Es necesaria la diversificación, pero que sea sobre actividades que den mano de obra y sean sustentables", analizó.
"Estamos firmes, de pie, la vitivinicultura somos todos. Juntos tenemos que llegar al futuro próspero que imaginamos", finalizó, antes de recibir una abrazo del vicegobernador Carlos Ciurca.