Según ésta fuente la versión sobre la propiedad de Dephi "es una completa fabricación del Gobierno argentino y las últimas acusaciones sobre la empresa son igualmente ridículas". Al mismo tiempo la persona que habló con Clarín calificó al Gobierno argentino de hacer un intento "triste y desesperado para distraer la atención de sus propios fracasos económicos".
"No hay ninguna conexión entre Elliot y la papelera Donnelly, la empresa que también declaró su quiebra y cerró sus puertas hace seis meses", aseguró la fuente a Clarín.
Éstas declaraciones surgen luego de que la AFIP denunciara a Delphi ante el Juzgado Federal Nº3, a cargo de Daniel Rafecas, por "alteración de orden económico y financiero".
En el escrito, la AFIP le solicitó a la Justicia argentina que libre un exhorto a la Securities and Exchange Commission (SEC) de los Estados Unidos, a fin de que informe sobre la titularidad de las acciones de Delphi Automotive PLC.
La empresa se encuentra, en la actualidad, en conflicto con más de 450 trabajadores que podrían quedar en la calle si Delphi cierra sus puertas en la provincia.