En una final de película, con el corazón en la mano hasta el último segundo, Boca Juniors se consagró bicampeón de la Liga Nacional de Básquet tras vencer por un ajustado 78-77 a Instituto de Córdoba, en el séptimo juego de la serie disputado en La Bombonerita. Y entre los festejos azul y oro hubo también bandera sanjuanina: Juan Martín Guerrero, el base surgido en el club Inca Huasi, volvió a gritar campeón con el Xeneize y se consolidó como uno de los jóvenes con mayor proyección del básquet nacional.
Para Guerrero, de 24 años, este título representa su tercera consagración en cuatro años con el club de La Ribera: fue campeón de la Liga de Desarrollo en 2022 (siendo elegido MVP), integró el plantel campeón de la Liga Nacional 2023/24 y ahora vuelve a celebrar en lo más alto del básquet argentino. Todo comenzó en 2019, cuando Boca puso los ojos en él mientras jugaba en el Deportivo San Juan, en el Torneo Federal. Desde entonces, su crecimiento ha sido constante y sostenido.
La final fue vibrante de principio a fin. Boca comenzó dominando con intensidad defensiva y buen ritmo en ataque, pero Instituto reaccionó rápido y emparejó el juego. Con José Vildoza como máximo anotador (17 puntos) y apariciones determinantes de Santiago Scala (incluido un triple clave a nueve segundos del final), el equipo dirigido por Gonzalo Pérez logró imponerse en los momentos decisivos. Del lado cordobés, Alex Negrete (16), Nicolás Copello (15) y Javier Saiz (16) mantuvieron a La Gloria en partido hasta el último instante.
El séptimo juego fue el broche de una serie pareja, en la que ambos equipos se repartieron victorias hasta llegar al 3-3. Fue la quinta vez en la historia de la Liga Nacional que una final se definió en un séptimo partido.
Con este título, Boca suma su quinta consagración en la Liga (1997, 2004, 2007, 2024 y 2025) y se posiciona como el segundo equipo más ganador de la historia, igualando a Peñarol y San Lorenzo, y solo por detrás de Atenas de Córdoba, que acumula nueve coronas.