Se vivieron minutos de extrema tensión en el Hilario Sánchez después del empate parcial de Ferro. Es que después de que el conjunto visitante puso 2-2 el partido, un proyectil cayó sobre el rostro del futbolista Ricardo Blanco y el partido estuvo demorado por algunos minutos.
El árbitro del encuentro, Nahuel Viñas, amenazó con suspender el encuentro si ocurría nuevamente una situación similar. Los jugadores verdinegros tuvieron que interceder para calmar a los hinchas de la popular.
Si bien el partido se reanudó con normalidad, el club se hizo eco de lo sucedido y publicó un fuerte comunicado. "La Comisión Directiva informa que todo aquel simpatizante que se suba al alambrado o arroje proyectiles dentro del campo de juego, será identificado y se le aplicará el derecho de admisión", advirtieron en redes sociales.