Bruno Lima salió por la puerta del Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento con una sonrisa enorme ante semejante recibimiento. Pero mucho más grande fue el beso en el que se fundió con su novia Mary Gerez.
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SUSCRIBITEBruno Lima salió por la puerta del Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento con una sonrisa enorme ante semejante recibimiento. Pero mucho más grande fue el beso en el que se fundió con su novia Mary Gerez.
Después de tres meses separados por la larga travesía olímpica del opuesto de la Selección Argentina de Voley, la pareja se volvió a reunir ante la mirada de todos y el inconfundible calor del viento Zonda.
Tras disfrutar de la medalla olímpica separados unos 17 mil kilómetros, Bruno y Mary disfrutarán de unas merecidas vacaciones en San Juan, donde los asados y las reuniones familiares tendrán todo el protagonismo.
Ya más adelante habrá tiempo de programar la participación de Bruno en el Sudamericano y el posterior regreso al Nice Volley-Ball francés. Ahora la premisa pasa por desconectar y volver a empaparse unidos de su querido San Juan.

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