Historia

Manu Armoa, una joya made in San Juan

Llegó a la provincia cuando apenas tenía 5 años y su papá había sido contratado por UPCN Voley. Aquí empezó el camino hasta llegar a ser profesional y campeón, con 18 años. Un repaso por la vida del pibe de genes cubanos, pero con corazón sanjuanino.
jueves, 8 de abril de 2021 · 20:39

“Nací con una pelota. Mi mamá me llevaba al parque y practicábamos `izquierda, derecha y salto`. Pero a jugar posta, arranqué en San Juan”. Su vida en la provincia dio comienzo en el 2007, cuando su papá fue elegido para conducir los destinos de un UPCN Voley recién fundado. Manu tenía apenas 5 años y enfrentaba un proceso lleno de cambios, también de gloria. “Acá hemos formado todo: casa, familia, amigos. Hasta la siesta hemos incorporado. Siempre digo que es un lugar único”, agrega el protagonista, a pocos días de haber conseguido su primera Liga Argentina con el “Gremial”.

“Nunca me pesó el apellido y la presión”

Hijo del entrenador multicampeón Fabián Armoa y la ex jugadora de la Selección Argentina, Carla Morel, tiene el voley y el talento casi incorporado en la sangre. También tiene genes cubanos por su padre biológico. Pero ha sido fundamental para un presente brillante y prometedor su paso por las inferiores de San Juan. Arrancó en UPCN pero a los pocos meses apostó por las categorías menores de Ausonia, donde su familia era socia. Más tarde pasó a vestir la camiseta de Banco Hispano, donde estuvo seis años y aún guarda sus mejores recuerdos: “Siempre digo que es un club hermoso para empezar a jugar al voley. Hice muchos amigos allí”.

En 2018 fue parte de la medalla de oro que logró San Juan en los Juegos Evita que se realizan en Mar del Plata

Ya cuando tenía 14 años se transformó nuevamente en un “Cóndor”. Desde entonces tuvo un crecimiento monumental, participando de grandes torneos y gritando campeón desde temprana edad. Hasta llegar al plantel superior participó de los Juegos Evita y Binacionales, defendiendo siempre la camiseta sanjuanina. “Antes de volver yo ya era alcanza pelotas del equipo profesional. Pero no daba estar en esa situación y dije `quiero ser estar ahí, con el equipo, me quiero dedicar a esto´. Por eso volví a UPCN, en un momento clave de la niñez”, dice.

 “Que tu papá sea el entrenador es muy genial. Y lo aprovecho al máximo, saco y aprendo de su sabiduría"

Manu asegura regresar al club del que es hincha él y toda su familia fue un “click” en su vida. Llegaron nuevos y grandes desafíos, siempre con el voley como bandera. “Es algo innato, creo que no podía salir practicando otro deporte. Hice fútbol y natación de chico, pero al final siempre estaba el voley. No había otra cosa que no se me cruzara por la cabeza", expresa.

Los Armoa-Morel componen una familia particular dentro de la historia del voley nacional. Lo de Manu no es casualidad. Además de sus papás, su abuela Rosario Siffredi–fallecida en 2020- también fue figura del seleccionado nacional en la década del 60. Su hermano, en la actualidad, es entrenador en Chile y va tras los pasos de Fabián. “En mi familia se habla todo el día de voley. Ahora no tanto, pero en plena liga todo el tiempo. No hay un día en el que no se hable del juego”, agrega el jugador.

“Soy optimista. Me imaginé ser campeón con UPCN, sabía que se iba a dar”

Sin embargo, el receptor punta asegura que terminada la Liga Argentina 2021, la octava conquista de UPCN, la familia se relajó un poco. “Por suerte se nos dieron las cosas. Ahora estamos disfrutando, descansando un poco. Pasamos semanas atípicas por las burbujas, un poco encerrados. Esperamos que pronto volvamos a la normalidad”, cierra la revelación del voley argentino.

Su futuro

Manuel Armoa tiene apenas 18 años y dice que no quiere apurarse. Quiere quedarse al menos una temporada más en UPCN, en la que buscará la novena corona del equipo sanjuanino, y una vez cumplido el objetivo pretende cambiar de aire. “Quiero esperar, pero sí, me gustaría ir a Brasil o Italia. Son las mejores ligas”, cuenta.

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