Por Carolina Putelli
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A Cristian Solera nunca se le borra la sonrisa. Cuenta cómo desde hace meses no hace más que trabajar para juntar la plata y comprar un nuevo cuatri, cómo se las arreglan con su mujer Maira que espera un hijo, y hasta relata que le robaron hace poco, pero nunca pierde la esperanza. Se le termina el tiempo para cambiar su máquina, pero confía en que la solidaridad de la gente le va a permitir cumplir su sueño de cambiar el modelo y así mejorar su resultado de la última vez, cuando quedó séptimo en el campeonato argentino.
Detrás de su locura deportiva hay una historia emocionante, que comenzó cuando supo que su mamá sufrió cáncer de mama. Al conocer la noticia, Cristian decidió pintar su máquina de rosado y comenzar con la mañana "Cáncer de mama, tomátelo a pecho", para que más mujeres sean consciente de los cuidados que hay que tener para detectar esta enfermedad a tiempo.
Además de un espíritu solidario, el pocitano tiene condiciones deportivas, ya que en la última edición del Argentino de Navegación consiguió un excelente resultado, a pesar de que su máquina es un cuatri hobbista, que compró hace años para trabajar y de a poco preparó para correr. Aun ahí, sabe que la máquina ya no puede competir con los gigantes de sus adversarios. Incluso, lo ha dejado un par de veces a campo traviesa en medio de la competencia, ya que las exigencias de las carreras están por encima de su capacidad.
Ahora este sanjuanino quiere dar el salto y se arriesgó a empezar a ahorrar y buscar fondos para dos joyitas bien dakarianas: un Yamaha YFZ 450 o un Raptor 700. El único problema son los fondos, ya que ninguno de los dos cuatris a los que aspira son económicos.
Este pocitano de 26 años decidió que iba a llegar a su sueño a pesar de las dificultades y empezó a trabajar extra para juntar la plata. A sus trabajos de jardinería le sumó un emprendimiento de muebles con pallets reciclados e intentó revender su cuatri para comprar otro. Lamentablemente nada de esto era suficiente y nadie le ofrecía un buen precio por su vehículo. Ahí fue cuando surgió la idea loca de sortearlo. Armó una rifa con números de $100 y puso como premio su cuatri rosado. Lleva dos meses con esta locura y si bien todavía le quedan muchos por vender (unos 600), no pierde la esperanza y, entre trabajo y trabajo, va a ferias y cuanto evento deportivo surge a ofrecer sus números.
La única condición para quien se gane el cuatri, que sorteará el 10 de febrero por la Quiniela Nacional Noctura, es que no le cambie el color. “Quiero que haya, al menos por un tiempo, dos cuatriciclos rosados en Argentina, para que ayude a mi campaña contra el cáncer de mama, que empecé cuando se enfermó mi mamá”, explica con naturalidad.
El Dakar, ese sueño dorado
Cristian es fanático de las carreras de navegación y como tal, el desafío con el que sueña es el Dakar. Esa locura de miles de kilómetros a campo traviesa es lo que más ilusiona al pocitano. Hasta ahora, ha tenido muy buenos resultados en las competencias nacionales y el año pasado demostró su habilidad quedando séptimo. Este año quiere sumarse al Dakar Series, la competencia previa con la que podría guardarse un lugar para la carrera con la que sueña.
“Yo iría en la categoría malemoto, en la que corrés solo y todo lo hacés vos. Llegás de manejar toda la etapa, hacés las reparaciones y preparás la hoja de ruta al otro día. Sería el primer sanjuanino en cuatri”, explica ilusionado el piloto.
Las dificultades de esta categoría parecen pocas al lado de todas las que tuvo que enfrentar para llegar hasta donde está. Desde preparar un cuatri que le costó sólo $5.000 hace algunos años y que estaba muy venido abajo, a enfrentar la enfermedad de su madre. Pero para él todo es una oportunidad. Incluso cuando rompió su vehículo rescatando a otro piloto en una carrera. “Reventé el motor, pero poco después me llamó y me dio la plata para arreglarlo. Todos me apoyan mucho”, cuenta. Incluso fue un compañero de rutas el que le ayudó a reponer las máquinas de su taller de carpintería cuando hace un mes le robaron todo.
Una pequeña familia que lo apoya
Cristian, a pesar de su juventud, trabaja desde muy chico y ya comenzó una nueva familia. Junto a él está Mayra Pérez, su "señora" como a él le gusta decir, quien a su vez está esperando un bebé. El heredero, que ya saben será varón, se llamará Valentino "por el piloto de Moto GP", explican los orgullosos papás.
Los chicos viven en Pocito en una casa que de a poco van armando junto a 3 perros. A uno de los animales lo rescataron cuando estaba a punto de morir de una variante muy violenta de sarna. Los perros también tienen estilo fierrero y fue imposible manterlos fuera de las fotos, ya que querían lucirse junto a Cristian y el cuatri rosado.
Por supuesto, otro gran apoyo es el de su madre y sus hermanos. La mujer que inspiró su cruzada solidaria se recupera y está en el final de su tratamiento, pero esto no le quita impulso a la campaña que inició Cristian. “Cuando te dicen la palabra cáncer no pensás en nada bueno, pero después cuando aprendimos más sobre prevención y tratamiento, decidí que todos lo tenían que saber”, cuenta.
Cómo ayudarlo
A pesar de su fuerza de voluntad, a Cristian todavía le queda mucho por conseguir y poco tiempo. Es que el sorteo es el próximo 10 de febrero y todavía debe vender varios cientos de números. Además necesita comprar su nuevo cuatri antes de que termine febrero, porque la primera fecha del año es el 23 de marzo de 2018 y antes necesita prepararlo para correr.
Para ayudarlo, podés comprar un número de $100 o incluso si tenés una empresa, sumarte como sponsor. Todos los fondos que pueda conseguir van a ser de ayuda, ya que si bien con el sorteo podría pagar el retiro del vehículo, después tiene que seguir pagando cuotas.
Ponete en contacto con Cristian a través de su Facebook, (Cristian Solera) al teléfono 264 503-9472.
