Serbia se convirtió hoy en el rival de la selección de los Estados Unidos de baloncesto en la lucha por la medalla de oro, después de vencer por 87-61 ante Australia su duelo de semifinales de Río 2016.
El desarrollo del duelo fue muy diferente al de la primera fase, en el que los oceánicos se habían impuesto por 95-80.
Así, el equipo dirigido por Andrej Lemanis intentará conseguir la primera medalla olímpica de su historia en su choque ante España, que tratará de integrar el podio olímpico por tercera vez consecutiva, después de haber sido finalistas en Pekín 2008 y Londres 2012.
En tanto, los serbios se garantizaron, al menos, la medalla de plata y devolvieron el prestigio a un equipo que fue potencia en su momento antes de la disolución de Yugsolavia, cuando habían cosechado un oro, tres platas y un bronce.
Serbia, como nación independizada, todavía no había podido colgarse ninguna medalla olímpica.
Los europeos, vigentes subcampeones del mundo, se disputarán el oro contra el mejor equipo del torneo, Estados Unidos, en lo que será una suerte de revancha de aquel partido de primera fase en el que los dirigidos por Sasha Djordjevic estuvieron a un lanzamiento de igualar el resultado y el duelo se definió a favor de los norteamericanos por 94-91.