El debut fue auspicioso y el cómodo triunfo
por 94-66 frente a Nigeria invitó a la ilusión. Pero este martes el segundo
encuentro en el torneo olímpico de Río 2016 ofreció un adversario de nivel
mucho más exigente. Croacia, que venía de vencer a España, aparecía como un
rival superior y de riesgo. Pero los Longevos, como ellos mismos se
denominaron, mostraron que todavía quieren escribir alguna página de gloria
más. Lograron un gigantesco triunfo por 90 a 82 y quedaron a un paso de la
clasificación para los cuartos de final.
El estado de gracia en el que se encuentra este equipo hace
que, por momentos, parezca sencillo lo que es extremadamente difícil. Y en el
tercer cuarto la Argentina llegó a sacarle 20 puntos de diferencia a un
seleccionado de los más poderosos del mundo. Más lógico resultó lo que pasó en
el cierre, cuando los europeos extremaron los recursos defensivos, dejaron a la
Argentina sin vías de gol seguras y con la conocida contundencia que tienen en
los lanzamientos exteriores redujeron las diferencias a menos de 10 puntos,
haciendo el partido mucho más reñido.
El final, aunque siempre con cierto margen, terminó siendo
algo angustiante. Pero los nervios de los croatas los llevaron a cometer
algunos errores y les sancionaron varias faltas técnicas que resolvieron el
partido. Luis Scola, con 22 puntos, fue el goleador argentino, mientras que
Manu Ginóbili y Nicolás Laprovittola lo acompañaron con 13 tantos cada uno.