Aunque no jugó bien en el partido ante Australia y tampoco comenzó bien ante Lituania, Facundo Campazzo está destinado a trascender. Está hecho para eso. En la despedida de la selección de Buenos Aires antes de la competencia en Río 2016, el base cordobés volvió a convertirse en figura destacada con varias acciones que lo pusieron en el foco principal de la escena.
La primera fue una impresionante jugada en el tercer cuarto, en un contraataque y con un cambio de dirección entre dos rivales que quedaron desorientados.
Luego, en el primer tiempo suplementario y cuando parecía que el partido estaba perdido, le sacó de las manos la pelota a Paulius Jankunas a dos segundos del final. La pelota le cayó a Scola que recibió una infracción. Acertó uno de dos tiros libres y empató en 78 para dar lugar a un segundo tiempo suplementario.
Y para completar una noche en la que no iba a pasar inadvertido, en el cierre del segundo suplementario, anotó el doble ganador cuando sólo quedaban poco más de un segundo por jugarse para darle el triunfo a la Argentina por 86-85.
Aunque esta vez no fue titular (desde el arranque jugó Nicolás Laprovittola), Campazzo jugó 33m42 segundos. Anotó 16 puntos, bajó dos rebotes y dio una asistencia, además de recuperar dos balones. Su punto débil fue el lanzamiento de tres puntos, ya que sólo acertó uno de siete intentos.