La ausencia de Carlos Tevez en la Copa América Centenario
podrá movilizar el debate, pero no debe agitar fantasmas. Entre los dos N° 9
que Gerardo Martino llevará a los Estados Unidos, Agüero e Higuaín hicieron 66
goles en la temporada europea, razón suficiente para entender que el puesto
está muy bien cubierto. Sólo hay motivos futbolísticos para explicar que mañana
el símbolo de Boca no vaya a aparecer entre los 23 apellidos albicelestes. La
conformación de la lista responde a un análisis más integral, no sólo a la
mirada sobre un puesto, debido a las exigencias que presentará una competencia
envasada en 24 días y, probablemente, con seis estaciones.
Es cierto que a Chile 2015 fueron los tres atacantes, pero
varió el escenario. Ahora, quizá convenga enriquecer las alternativas para otra
posición. "Estoy evaluando varias opciones. En la Copa anterior el punto
era reinsertar a Carlos en el grupo y esa experiencia funcionó muy bien -relató
Martino en una entrevista que esta semana le concedió a la nacion en el predio
de la AFA-. Ahora, también debo preguntarme si en términos futbolísticos el
resultado fue bueno, porque a lo mejor no terminás dándole el lugar a ninguno
de los tres. Das vueltas y vas cambiando, y tal vez les das pocos minutos
porque también es difícil repartirlos entre tres. Está claro que si llevo tres
9 serán ellos, pero me parece que cambiaron las condiciones: antes el desafío
era lograr que Carlos volviera a sentirse jugador de la selección; ahora lo que
tratamos de resolver es si llevando a los tres no nos desbalanceamos en otro
lado". Si bien Martino se tomará hasta último momento, este razonamiento
se vuelve un firme indicio.
En la última Copa América, Agüero fue titular en cinco
partidos y sumó 381 minutos. Higuaín estuvo en la formación inicial en el restante
y totalizó 143 minutos. Tevez, en 91 minutos, nunca figuró entre los titulares.
La presencia del Apache resultó casi testimonial en la cancha -su aporte más
trascendente fue el penal decisivo que le convirtió a Colombia en la definición
por los cuartos de final- y valiosa en la convivencia, porque terminaron de
cicatrizarse las heridas de otra época con el plantel. Salvada esa diferencia
interna que volvió a habilitar al delantero de Boca, ahora sólo cuenta la
incidencia futbolística. Y el cañoneo que traen Higuaín y Agüero no le abriría
muchas opciones a Tevez. "A veces, en el análisis que hacemos también
evaluamos el daño que puede causar la ausencia de alguien que desde afuera no
es considerado fundamental, pero que para nosotros sí", agrega Martino.
Otra observación que debilita la posición de Tevez. Pero el 9 de Boca no
quedará excluido del futuro de la selección. Para nada. Seguramente en la larga
ruta de las eliminatorias volverá a ser protagonista.
¿Y qué puesto necesita reforzarse? Por ejemplo, Ángel Di
María no cuenta con un sustituto natural, más allá de que en la nómina sí
estarán Ezequiel Lavezzi -en la Liga china no se está moviendo como wing- y
Erik Lamela, con otro radio de maniobra en Tottenham. En la preselección de 40
nombres aparece Nicolás Gaitán, nuevamente campeón en Benfica y autor de 10
goles en la campaña -su mejor registro en Portugal- y 13 asistencias. Y también
Ángel Correa, una debilidad de Martino con creciente inserción en el equipo,
pero en principio su presencia está proyectada para los Juegos Olímpicos de
Río.
Ausentes por lesión Zabaleta, Marchesín y Vangioni, la
fractura de la tibia derecha de Pinola abrió problemas en el fondo. El caudillo
de Central le cubría la posición de segundo zaguero central y de lateral izquierdo.
Por eso ayer comenzaron las gestiones ante la Conmebol para intentar la
habilitación de Víctor Cuesta (Independiente), que no figuró en la prelista de
40 futbolistas. Con el casillero asegurado están Mercado, Roncaglia, Otamendi,
Funes Mori y Rojo, cinco, pero viajarán siete defensores. ¿Las alternativas? O
serán cuatro zagueros (Otamendi, Funes Mori y Cuesta para asegurarse otro
central zurdo, más Demichelis o Garay), o tres zagueros y dos laterales por la
izquierda (Rojo y Casco, aunque el 3 de River no se encuentra en su plenitud
física). La posibilidad más concreta es la de los cuatro zagueros, porque
ocasionalmente Funes Mori puede cubrir la banda izquierda.
El entrenador sabe que su paso por la Copa América podría
afectar su estabilidad en el cargo. Pero no se persigue porque no quiere
desenfocarse. "Nada nos salvó en la anterior Copa, cuando llevábamos 11
meses de trabajo y perdimos una final por penales. Fue una masacre, ¿por qué
ahora sería distinto? Un Mundial tiene siete partidos y una Copa América, seis:
estos chicos jugaron los 13. ¿Pero quién repara en eso? Nadie, ni en el camino
que recorriste para llegar a esas finales que después perdiste. El análisis se
hace por los resultados y de eso no salimos más". Conoce todas las cartas que
hay en el mazo.
¿Cómo se siente Martino después de 20 meses de gestión?
"Estoy como tengo que estar. No puedo estar de ninguna otra manera porque
soy el técnico de la selección. No sé si estoy más cansado de lo que esperaba
estar, sabía que teníamos mucha competencia... La cantidad de cosas que tenemos
que afrontar no son las habituales en un proceso: Copa América, eliminatorias,
Copa América, Juegos Olímpicos, eliminatorias... son muchas cosas y
evidentemente el puesto siempre está analizándose. Habitualmente en un proceso
de selección hay etapas en las que todo el mundo se olvida de la selección y no
se analiza nada... pero nosotros permanentemente estamos con competencia".
La vibración del juego lo atrapa: "Porque sentarte y cobrar un sueldo sin
esa adrenalina de ponerlo en juego con un partido tampoco es ideal..."
Justo el sueldo., materia pendiente. Viajará a buscar la Copa, a defender su
puesto. con varios meses impagos por la AFA. Pero él no dirá nada.
No huye de la candidatura, lógico. Brasil (aun sin Neymar),
Colombia, Uruguay, Chile, Ecuador, la cara que empieza a renovar Paraguay y
México con su plantel principal vaticinan un certamen exigente. Argentina va
por el título y debe convivir con ello. "Esto que voy a decir es un
comentario, no una excusa: ¿cuántos se detienen a analizar que la Argentina ha
ganado dos Copas América en los últimos cincuenta y pico de años? Hoy seguimos
diciendo, y nosotros mismo lo hacemos, que somos candidatos por lo que tenemos
ahora... Pero la realidad es que hace cincuenta y pico años y nada... Pero no
hay mucha escapatoria". El rompecabezas de Martino está casi listo.