Manchester City se quedó con el primer título del año en
Inglaterra. El equipo del chileno Manuel Pellegrini se impuso por 3-1 en los
penales en la final de la Copa de la Liga ante el Liverpool y levantó el
trofeo. El gran héroe fue el argentino Wilfredo Caballero, quien atajó tres
penales. En los 120 minutos, el conjunto que tuvo a Willy, a Sergio Agüero y a
Nicolás Otamendi de titulares, había empatado 1-1.
Agüero tuvo la chance más clara de ambos equipos en el primer
tiempo. A los 22 minutos, el Kun quedó mano a mano con el aquero Mignolet, pero
no pudo vencerlo. El delantero de la Selección quiso definir con la cara
interna de su pie derecho, pero el francés del Liverpool se estiró y tocó la
pelota, que luego dio en el palo. Antes, el equipo del alemán Klopp había
tenido una buena chance de Milner, después anulada por el árbitro por una
posición adelantada.
Pero el City no iba a demorar en abrir el marcador en el
comienzo del segundo tiempo. A los 3 minutos, Agüero bajó con clase un pelotazo
en la puerta del área, esperó que Fernandinho le pasara por la derecha y cuando
lo vio le dio un pase claro para que definiera. El brasileño le dio de derecha
y marcó el 1-0 tras una floja reacción del arquero.
Después del gol, el Liverpool se volcó en busca del empate,
pero con muchos hombres en ataque quedó muy expuesto en el fondo. Y el City
intentó aprovecharlo. El que más cerca estuvo fue Sterling, ex Diablo Rojo,
quien dos veces definió desviado un par de ocasiones mano a mano ante Mignolet.
Agüero tuvo otra chance con un remate de lejos a las manos del arquero.
Después de esas tres oportunidades desaprovechadas vendría
la primera del Liverpool. Pero esa no sería desechada. A los 37, Milner empujó
por el segundo palo un centro cruzado y la pelota dio en el parante izquierdo.
En el rebote apareció Philippe Coutinho, quien ya no encontró resistencia en el
arco de Caballero y marcó el 1-1.
Tras el empate, aunque el Liverpool se animó a ir por más,
el final del tiempo reglamentario encontró mejor al equipo de Manchester. Y de
no haber sido por Mignolet, el encuentro se habría definidio en los 90 minutos.
El arquero, protagonista principal del juego, se jugó la ropa al taparle dos
veces el gol a Yaya Touré. Primero un cabezazo y luego una barrida, en el
rebote, a menos de un metro del arco.
Para el alargue, Pallegrini mandó a la cancha a Pablo
Zabatela. Y Agüero tuvo el gol en sus pies. Cuando se cerraba el primero de los
tiempos suplementarios, el Kun volvió a quedar mano a mano con el arquero,
quiso definir cruzado y Mignolet, otra vez, llegó a tocar la pelota, que se fue
desviada. En el segundo de los alargues, el que salvó su arco fue Caballero. Un
centro al segundo palo le cayó a Sturridge, pero su cabezazo terminó en las
manos del arquero argentino.
En los penales apareció ese hombre que recién comenzó a
cobrar protagonismo en el segundo tiempo suplementario: Willy Caballero. El ex
arquero del Málaga atajó tres penales en la definición (a Coutinho, a Leiva y a
Lalana) y le dejó servida la victoria a Yaya Touré, quien no falló para cerrar
el triunfo por 3-1 desde los doce pasos. Agüero había convertido su remate.