Desde su salida desde Mendoza hacia la provincia, los jugadores de la Selección Argentina de Hockey no pararon de cantar y festejar. Hubo un solo momento en el que dejaron de saltar en el colectivo: cuando pararon en el control de San Carlos y se bajaron a seguir festejando con la policía.
En el colectivo el "inventor de la polvora", como se suele decir, fue Lucas Ordoñez, que no paró de dirigir a sus compañeros en las canciones. Durante el breve viaje el capitán indiscutido fue Luquitas, uno de los más jovenes del seleccionado.
La perlita llegó en el control de San Carlos, donde no sólo los esperaban un grupo de fanáticos para acompañarlos durante todo el viaje por tierra sanjuanina, sino que también los policías se prendieron en el festejo. Cuando vieron a los campeones los agentes no lograron contener la fiebre mundialista y festejaron con los chicos. Incluso los jugadores bajaron la copa, por lo que los policías aprovecharon para sacarse selfies con los jugadores y el trofeo.