Gracias y un mil veces gracias Argentina por el título del Mundo, pero principalmente por permitirle a mi pecho sanjuanino y albiceleste -y al del resto de mis comprovincianos- hincharse de orgullo. SOMOS CAMPEONES DEL MUNDO. Después de 14 años, con el 1999 guardado entrañablemente en el memoria, volvemos a situarnos en lo más alto del hockey sobre patines internacional. Y el EQUIPO de Giuliani, sí equipo con mayúsculas, se puso la ilusión de toda una provincia sobre la espalda y nos ha devuelto una alegría que no podría terminar de describir en ocho millones de caracteres.
Enfrente estuvo España, la perfecta, que hoy (por suerte y porque no le dejó Argentina) no fue tal. La que en los anteriores tres mundiales nos pintó la cara, pero que en esta oportunidad no pudo con el combo argentino de 'Mascheranos y Messis'. En la pizarra teórica o práctica pueden cosechar todos los '10 Felicitados', pero que en materias tan nuestra como la garra, los huevos y el corazón, como mínimo, se las llevan a marzo.
Gracias muchachos. Bargalló nos madrugó, pero Argentina se lamió la herida y pacientemente esperó el momento. Luquitas Ordóñez puso el empate y después el David 'Cachi eterno' Páez nos llenó de felicidad con el segundo y el tercero. La magia de Ordóñez convirtió el póquer, el 'Cabezón' Nicolía el quinto y Lucas el sexto. Maestro entre maestros. Maestros todos!!!
Borracho de emoción -los otros brindis vendrán después- quiero compartir este momento con todos. Alguna vez la taba se te da vuelta y hoy cayó de nuestro lado. Los chicos vistieron la camiseta, pero la sudamos todos: familiares, amigos, periodistas y amantes de este deporte tan hermoso, que algunos no se dan la oportunidad de conocer. Son víctimas de la ignorancia y nosotros, gracias a Dios y a estos pibes, somos hoy presos de la felicidad más grande de los últimos años. Son, sos, somos CAMPEONES DEL MUNDO.